A la derecha, el payasito que amenizó la vacunación en el Punto Oriente de SPGG. Al centro encerrado en el círculo rojo, el alcalde y la izquierda, el secretario de salud de NL. FOTO: Presidencia de SPGG.

Tan bien que iba... pero terminó regándola. Miguel Treviño se hace acompañar de Manuel de la O en puntos de vacunación.

Les platico: estuve en los Estados Unidos en muchos puntos de vacunación. En Texas, Mississippi, Alabama y Florida y en ninguno se aparecieron ni los alcaldes ni los gobernadores.

Quién sabe cómo le harán allá pero el tema sanitario de la pandemia lo separan escrupulosamente de sus aspiraciones o intereses políticos.

Acabo de publicar un artículo donde destaco la labor de Miguel Treviño en la aplicación de las primeras dosis de la Pfizer en los tres centros de vacunación instalados por el Municipio.

LA CRÍTICA Y EL ELOGIO

Critiqué la labor propagandística que "tácitamente" hicieron los Servidores "siervos" de la Nación, al presentarse ataviados con sus uniformes de la Secretaría del Bienestar.

Destaqué positivamente que ninguno de los voluntarios reclutados por SPGG haya vestido ni logos ni colores emblemáticos de la administración de Miguel.

Pero como cosa a propósito, apenas se retiró mi equipo del Punto Oriente donde siguieron paso a paso las incidencias de la vacunación, llegó al alcalde que busca reelegirse, acompañado de Manuel de la O, el polémico secretario de salud del gobierno del Bronco Rodríguez.

Ni venían al caso, porque ambos se hicieron presentes para aprovechar el momento sanitario y le dieron en la madre al volverlo político.

No fue necesario que ninguno de los dos abordara o abogara por los momentos electorales que viven actualmente.

Su sola presencia le metió mocos al atole

De rancho y de los chafos fue patético verlos diciendo cosas que cualquiera de los voluntarios ahí presentes explicó mejor. 

Lo dicho, la vacuna contra el bicho está sacando lo más mezquino de la clase política mexicana.

Aprovecharse de la necesidad de gente que si no se vacuna corre riesgos graves, es no tener madre.

Lo que tenía ganado de puntos Miguel, lo echó a perder por apersonarse en donde no tenía ni por qué asomarse.

En la foto que acompaña este artículo aparece a la derecha un payasito que fue contratado por la secretaria de Cultura para entretener a los vacunados.

En el pie de la citada foto tuve qué especificar quién era el payasito, no vaya a ser que mis lectores lo confundan con el del chaleco fosforescente -el color de su campaña de reelección- que sin soltar para nada su radio, se puso a payasear sin ton ni son.

CAJÓN DE SASTRE

"A éstos tipos les falta inteligencia para distinguir la gimnasia de la magnesia, y les sobra arrogancia; pobre San Pedro con este alcalde", dice la irreverente de mi Gaby.