Foto: Tomada de Facebook
Arriban a General Cepeda miembros de Jornadas de Paz y Dignidad

GENERAL CEPEDA.- Con el objetivo de orar por la preservación de una tierra, agua, aire puros, para los habitantes del municipio de General Cepeda, corredores que arribaron el viernes a Saltillo en el marco de las Jornadas de Paz y Dignidad, dejaron ayer domingo el Centro Vocacional del Seminario de la capital coahuilense, donde durmieron, para viajar al ejido Noria de la Sabina.

En esa comunidad del municipio de General Cepeda se instaló un confinamiento de residuos tóxicos que, afirman, perturba las vidas de las familias del lugar.

“Los viajeros que atraviesan el continente americano fueron guiados por motociclistas de la localidad, en el tercer día que corren por territorio diocesano”, consigno el sitio de internet de la Diócesis de Saltillo.

“En la entrada del ejido Noria de la Sabina”, detalla, “la danza mexica ‘Chikometezcatl’ dio la bienvenida  a los corredores de las Jornadas de Paz y Dignidad 2016, con la danza, el sahumerio para abrir la puerta al círculo e iniciar el intercambio de palabra, de semillas y la bendición a la tierra amenazada por el confinamiento de residuos tóxicos”.

Marcelo, originario de Uruguay y líder del movimiento, explicó el significado de los Bastones Sagrados que han visitado diferentes comunidades con el objetivo de hacer y ofrecer los rezos que permitan la unión del continente americano.

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“Visitando las comunidades en estos rezos nos han compartido que estamos en relación con la vida y los elementos, le llaman la rueda de medicina, la rueda de las cuatro direcciones, representados todos los pueblos de la madre tierra…”, comentó

Vanesa, otra integrante de las Jornadas por la Paz intercambia las semillas con Lorenza Reina, habitante de la comunidad El Dorado: “Gracias señor porque nos mandaste a estas personas, en este instante estoy sintiendo  la presencia del Señor porque él los envió con el Espíritu Santo (…) ¿Por qué los empresarios vienen a derrotar nuestras tierras? Porque somos pobres, pero somos felices de corazón, envíanos a todas las personas  que necesitamos”.

“Te pedimos por estas personas”, continuó, “dale la sabiduría a los licenciados que nos están ayudando y especialmente a Raúl Vera, al señor Obispo que nos está ayudando”.

De su lado, Juan Gamboa, habitante del ejido Jalpa, también de General Cepeda, agradeció la presencia del grupo de corredores que apoya la exigencia de un municipio sin residuos tóxicos.

“Darles las gracias porque vemos esta parte de la espiritualidad, esta parte que nos falta, estamos en un lugar donde se perdieron las raíces, donde se terminó cualquier indicio prehispánico; sin embargo, hay petrograbados, manifestaciones que dejaron los antiguos habitantes de esta región que nos piden que cuidemos de la Tierra, es un compromiso que hemos asentado y estamos luchando por él.

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“El caso de Noria de la Sabina de la instalación de un confinamiento de desechos tóxicos daña la tierra, el suelo, la vida, nuestro compromiso como habitantes es velar por esta tierra, porque siga siendo productiva y nos siga dando”, expresó.

Tras las intervenciones se hizo el ritual para el intercambio de semillas. Vanessa y Gerardo por parte de los corredores, entregaron la semilla a Lorenza Reina, integrante del colectivo Sí a la Vida.

Para cerrar la ceremonia, la Danza del Ojo de Agua ofrendó al Santo Cristo su danza e invitó a los participantes a venerar la imagen del crucificado, finalmente, para culminar este rezo de hermandad los miembros de Jornadas por la Paz y Dignidad, entonaron un canto a la tierra y la bendijeron para se mantenga virgen, sin tóxicos.