En su momento, Trump amenazó con cerrar Twitter y otras redes sociales por censurar o limitar sus mensajes. Foto: Especial
El presidente de EU quiere que redes sociales y Big Tech puedan estar abiertas a litigios legales si deciden eliminar posts que consideren controversiales

Hace unos días, el presidente de los Estados Unidos (EU) Donald Trump se volvió a pelear con el mundo de las redes sociales. Específicamente, con Twitter. El mandatario realizó varias publicaciones en la plataforma, denunciando el supuesto potencial de fraude del sistema de votación por correo. El sitio de Jack Dorsey puso varios enlaces y advertencias a estos posts, desmintiendo esta idea. Y ahora, el ex-magnate está listo para ir a la guerra contra la industria.

Según Bloomberg, Trump está alistando una orden ejecutiva para permitir demandas en contra redes sociales y Big Tech que eliminen, censuren o modifiquen contenido de sus usuarios.

Ese documento aún no ha sido revelado, pero propone cambiar la ley que protege a las compañías contra litigios legales. La legislación dispone que, cuando se actúa de “buena fe” para limitar el alcance o visibilidad de posts, no se puede llevar a estas organizaciones a corte para un juicio.

La plataforma de Jack Dorsey, según Bloomberg, también impone fact-checks en líderes provenientes de China

Pero la legislación no tiene una definición de “buena fe”, algo que la orden ejecutiva de Trump obligaría a la Comisión Federal de Comunicaciones a acotar. Esto permitiría que, una vez que se defina esta idea, cualquier persona, desde la administración federal hasta un usuario más, puedan demandar a las redes sociales si eliminan sus posts. Asimismo, abriría las puertas a una serie de investigaciones federales contra las Big Tech en torno a sus prácticas e ingresos.

Ante la decisión de su rival, el líder de Facebook apuntó que estos sitios no deberían censurar el discurso político

Declaración de guerra contra las redes sociales

No es la primera vez que el gobierno de Trump intenta afectar a esta industria. El año pasado también quiso afectar a las redes sociales con un formulario para que la misma gente pudiera denunciar a estas plataformas por censurar ciertos discursos. En agosto del 2019 también se propuso detener la supuesta parcialidad de estos agentes contra las visiones de derecha. Pero también estas organizaciones, entre ellas Facebook, han luchado contra varias de sus ideas.

De nuevo, se tiene que clarificar que esta supuesta propuesta de Trump no es más que un rumor. Pero sí posee el potencial de ser un duro golpe a las redes sociales. Hasta ahora, en su papel de agentes privados, estas plataformas han podido hacer valer su fino equilibrio entre el respeto a la libertad de expresión y la lucha contra la desinformación. Pero si el presidente de los EU sigue adelante con esta propuesta, sería muchísimo más riesgoso seguir adelante.

Lo anterior podría incrementar significativamente los costos de las redes sociales y otras Big Tech. Y es que abrir las puertas a demandas de gobierno y usuarios no significa que van a desaparecer por siempre estos agentes. Pero sí significa que tendrán que perder más tiempo en litigios legales. Eventualmente, estas peleas les harían modificar sus políticas de libertad de expresión y censura. Todo dependerá si estos sitios se defenderán o concederán la derrota.

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