Felicidad. A pesar de la enfermedad y la fría mañana, los pequeños disfrutaron de uno de los días más alegres de su vida. Foto: Vanguardia/Priscila Chavarría
Reciben a Santa los pequeños pacientes del Hospital Infantil de Saltillo; le piden salud

Apenas y se movía, llevaba con ella una especie de bolsa transparente en la que una enfermera suministraba medicamento a través de un cateter que perforaba su pequeña mano de sólo 11 años, o al menos de esa edad se apreciaba.

Portaba cubrebocas y lo único visible de su rostro eran sus ojos que observaban lo que había a su alrededor, como si todo fuera nuevo para ella.

Portaba también un gorro rosa para cubrirse del frío; esta vez no había mechones de cabello colgando en sus hombros, o una trenza de esas que las niñas de su edad acostumbran llevar, pues ella al igual que los demás niños que permanecían dentro del salón de educación especial en el Hospital Infantil de Saltillo, padece cáncer. Sin embargo, ni la enfermedad ni el frío fueron impedimento para que los pequeños disfrutaran de su posada navideña organizada por educadores del lugar.

Alrededor del salón de la Unidad de Servicio de Apoyo decorado con adornos navideños como esferas, escarchas y un pequeño pino, permanecían los niños en compañía de sus padres, quienes no perdían oportunidad para animar a sus hijos con canciones y con la promesa de que Santa Clós los visitaría de manera anticipada a la Navidad para saludarlos y tomarse una foto con ellos, y por qué no, pedirle de regalo la salud tan anhelada.

Por su parte, las maestras y voluntarios que acuden de manera periódica al hospital, mismos que sumaron esfuerzos para hacer realidad la posada navideña, no dejaron de motivarlos a entonar las letras de Rodolfo El Reno, llevando incluso la batuta de las melodías.

“Estamos aquí un equipo de psicólogo infantil, terapeuta de lenguaje, pedagogas hospitalarias. La misión es brindar educación a los niños que por su enfermedad o situación de salud no pueden acudir a la escuela. Aquí mi función es dar terapia a niños con paladar hendido, implante coclear, o cualquier situación de lenguaje”, dijo Fery Osuna, una de las educadoras agregando que año con año organizan una posada para los pacientes del área oncológica con el fin de romper con la atmósfera que envuelve a los pequeños al recibir quimioterapia en su lucha contra el cáncer. 

Entre los villancicos y los aplausos comandados por sus mamás, los más de 10 niños de entre 2 y 15 años de edad, olvidaron por unos momentos la razón por la cual permanecen desde hace meses en aquel hospital, sacando fuerzas para golpear la piñata, acción que devolvió por unos segundos el color a sus mejillas y trajo de nuevo un poco de la infancia que se ve suspendida por la enfermedad ante la cual no dejan de pelear. 

“Aquí todos los niños están en fase de remisión, quienes aún están luchando contra este padecimiento de momento permanecen en otra área del hospital”. Se atiende también a todos los pacientes oncológicos, en todo su proceso”, agregó Osuna.

EL DATO
10  niños disfrutaron de su posada en el Hospital Infantil de Saltillo.