Mismo apellido. Diferente momento. Mucha más educación. Más relevante para la crisis que vive el país. La misma pasión por México. El país que podemos ser y se nos escurre entre tropiezos y descalabros.

Ricardo Villa Escalera, ingeniero, economista, empresario. Buen amigo, y sobre todo un patriota como pocos. De hecho, es uno de esos héroes civiles que lo sacrificó todo al luchar por la democracia y el respeto al voto. 

Lo entrevisté hace 10 días, y me dejó impactado con su conocimiento de los números del país. Lo que necesitamos, lo que tenemos, lo que hemos tirado a la calle.

Villa Escalera estudió ingeniería textil en Manchester, cuna de la revolución industrial. Luego economía en Oxford.  Empresario visionario, disciplinado y muy activista. Organizador del Consejo Coordinador Empresarial, y cofundador de la Universidad de Puebla donde sirvió como maestro de economía. Se postuló para Alcalde de Puebla en el otoño de 1983 por el PAN.

Fue entonces que el PRI estrenó el fraude patriótico, descarado y arrebatador. Y es que meses antes De la Madrid y el PRI habían perdido las elecciones municipales en Chihuahua y Durango. Contra Villa Escalera se dejaron caer con todo y le robaron una elección que había ganado por amplio margen.

Años después, él y yo hicimos “lobby” en Washington para frenar al PRI. En vez de premiarlo, el PAN le suspendió derechos. Eventualmente Villa renunció al PAN. Años después se afilió al PRD. Intentó retar a Andrés Manuel López Obrador para la presidencia de ese partido, pero al igual que le había pasado en el PAN, fue marginado fácilmente por la maquinaria oficialista.

Con este antecedente de luchador por la democracia, cambio el rumbo de la entrevista y le pregunto sobre nuestra economía. Y sobre lo que cree que debería estar haciendo López Obrador, a quien él apoyó y a quien en tono respetuoso le hace algunas sugerencias (la entrevista está en YouTube y dura 38 minutos).

Me contesta: México necesita por lo menos 250 mil millones de dólares de inversión, que equivale a un 25 por ciento del PIB. Con una relación de cuatro a uno entre capital y producto podríamos crecer al seis por ciento anual. Pero llegan al país únicamente 40 mil millones de dólares del exterior. El Gobierno y sobre todo los empresarios tendrían que invertir el resto o traer más inversión.

“Lo importante es hacer una alianza total entre Gobierno y empresarios”. Un gobierno de unidad nacional. Si yo hubiera sido Presidente diría: “Necesitamos duplicar el PIB en este sexenio”. Hay que armonizar a todos los sectores.

“Con el TLC la agricultura bajo de un 15 por ciento del PIB a un 5 por ciento”. ¡La industria perdió 10 puntos de contribución al PIB! Todo lo demás se fue al sector servicios”. La masa salarial es baja: 25 por ciento del PIB contra el 60 por ciento en Estados Unidos, por dar una idea. “El saqueo del sector minero…”.

Hay que discutir todo con todos. Andrés Manuel “está cerrándose demasiado. Hay tres “ceros” que ya le hemos colgado a AMLO, con todo lo que lo aprecio. Cero en economía, cero en justicia y cero en seguridad.  Vamos de camino a perder todo el sexenio, llegando al 2024 con el mismo PIB que en 2018. Es verdaderamente terrible”. ¡Además vamos a tener 10 millones más de mexicanos!

“En seguridad, si no hay castigos ejemplares, brutales, contra todo tipo de criminales… pintar una raya… pero no queremos hacer eso. Vamos a un desastre”. “Hay empresarios que ya están sacando sus capitales…”.

En el lugar de Andrés: “Un avioncito chiquito… para ir a todos los lugares de conflicto del país… hablaría con todas las voces disidentes, académicos, etc”. “El peor crítico de mi Gobierno sería yo mismo. Se trata de evitar fracasos”.

“A mis 84 años digo: México debería ser un gran país… muchas discusiones baladíes entre los partidos políticos… no hemos sabido integrar a todos los sectores importantes de la sociedad”. Necesitamos caminar juntos.

Irónicamente, en los años noventas, Manuel Bartlett fue quien en venganza contra el Ing. Villa Escalera comandó a los sindicatos a emplazar a huelga a sus negocios y los perdió. Como vemos, Villa, un valiente, sigue en pie de lucha.

javierlivas@gmail.com