El comportamiento de la pandemia en la localidad en la cual vivimos constituye hoy información de primera necesidad que permite no solamente a los ciudadanos, en lo individual, tomar mejores previsiones respecto de su actividad cotidiana.

Conforme la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2 sigue avanzando va quedando cada vez más clara la necesidad de que, más allá de darle seguimiento al comportamiento global de la misma, los ciudadanos contemos con información puntual de lo que ocurre en nuestro entorno cercano, en la ciudad donde vivimos.

Para todos es importante, desde luego, estar al tanto del surgimiento de información en torno a un tratamiento contra el coronavirus, así como del progreso en los laboratorios ubicados alrededor del mundo que están dedicados al desarrollo de una vacuna.

También es necesario tener la mejor información posible respecto de las recomendaciones generales en materia de medidas de prevención que funcionan -o no-, así como de las iniciativas que han surgido en otros puntos del planeta y podrían ser implementadas en nuestras comunidades.

Pero por encima de ello es imprescindible que contemos con información respecto de lo que está ocurriendo en nuestras propias comunidades: ¿cómo evoluciona el número de casos nuevos diarios? ¿Dónde se ubica hoy el índice de ocupación de camas de cuidados intensivos? ¿Cuál es la evolución de la pandemia en las comunidades vecinas o cercanas?

El comportamiento de la pandemia en la localidad en la cual vivimos constituye hoy información de primera necesidad que permite no solamente a los ciudadanos, en lo individual, tomar mejores previsiones respecto de su actividad cotidiana, sino también a los negocios y empresas respecto del rigor con el cual deben aplicarse las medidas de control.

Si los número a nuestro alrededor crecen o disminuyen, es decir, si sube o baja el número de contagios, o el nivel de ocupación de capas de hospital, también es un indicador de cómo lo estamos haciendo entre todos y de si la forma en que nos estamos comportando como comunidad está produciendo o no los resultados que todos deseamos.

En Coahuila, por ejemplo, está claro que la pandemia no se comporta igual en las distintas regiones de la entidad y por ello es necesario que, sin perder de vista el panorama completo, los ciudadanos pongamos cada vez mayor atención a los datos locales.

Esto último es particularmente cierto en la medida que, como publicamos en esta edición, el nivel de ocupación de las camas de hospital disponibles para atender a enfermos COVID está creciendo y acercándose a los niveles de saturación que se pretende evitar.

Todo hace indicar que no regresaremos al aislamiento total -porque ya decididos, aunque nadie lo diga, que estamos más dispuestos a aceptar el costo en vidas humanas que ello representa, antes que seguir afectando la economía- y eso implica que el avance del Coronavirus seguirá y eso incrementará la probabilidad de contagio para cada uno de nosotros.

Evitar contagiarnos debe ser la meta individual más importante para cada persona. Y en ese proceso, contar con información suficiente y de calidad será una de las más valiosas herramientas.