La World Wildlife Fund (WWF) es una organización mundial que surgió en Suiza en 1961, fundada por un pequeño grupo de personas preocupadas y comprometidas con la naturaleza y su conservación; ahora es una de las organizaciones más grandes del mundo que trabaja en contra de las causas de las amenazas ambientales y que en días recientes hizo público su informe, Planeta Vivo 2020, México.

Las principales áreas naturales que atiende la WWF son los océanos, el agua para el ambiente y la humanidad, el cambio climático y la energía; estudian al Antropoceno que designa a la era geológica actual en la que la intervención de la especie humana propicia cambios geológicos importantes como la urbanización, la utilización de combustibles fósiles, la devastación de bosques, la demanda de agua o la explotación de recursos marítimos.

Los cambios más evidentes se han presentado hace poco más de 100 años, cuando se hicieron más visibles los impactos en la composición y estructura de todos los elementos naturales que integran el planeta por causas atribuibles a la humanidad, entonces los científicos designaron a ésta como la “era antropozoica” que considera al ser humano como un factor geológico.

En su informe de este año, WWF opina que la huella humana sobre la naturaleza es cada vez más dañina y alarmante, subraya que la declinación de la biodiversidad biológica es noticia breve y no es tomada con responsabilidad por la humanidad.

Las ciudades son ahora el entorno artificial de la humanidad, la vida urbana está desconectada de los ecosistemas, de ahí que la relación entre la disminución de la fauna silvestre y el bienestar social es algo casi incomprensible para la sociedad en general. 

La vivencia de la crisis sanitaria actual provocada por el coronavirus ha inducido a que vislumbremos la situación espeluznante que hemos provocado al salirse de control los ecosistemas, quizá esta visión sea la última oportunidad para un cambio global, menos antropocéntrica y que integre la biodiversidad

Según el informe de WWF, los organismos del suelo, las especies de mamíferos, peces, aves, reptiles, anfibios y plantas han disminuido 68 por ciento de 1970 a 2016; en América Latina y el Caribe la pérdida es más grave, aumentando a la fecha a un 94 por ciento, señala el estudio. 

La WWF enfoca su informe sobre México a hacer un llamado para que la Áreas Naturales Protegidas (ANP), sigan siendo una prioridad para el país, advierte que en el contexto de la austeridad presupuestaria es necesario reconsiderar que ellas serán seriamente afectadas con el recorte de un 75 por ciento de su presupuesto, lo que provocará, afirman, una parálisis en sus actividades prioritarias, entre ellas están 36 pueblos indígenas y afectará principalmente a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

De manera que está en riesgo la oportunidad de conservar estos espacios naturales en los que se encuentra la solución que requiere el planeta para evitar pandemias como la que actualmente enfrenta la humanidad.

Las Áreas o Zonas Protegidas de Coahuila son: Maderas del Carmen, Cuatro Ciénegas, el Parque Nacional los Novillos. La Cuenca Alimentadora del Distrito Nacional de Riego 004 Don Martín. La Reserva de la Biosfera de Mapimí, el Cañón de la Sierra de Jimulco, éstas tienen una protección precaria y posiblemente será peor.

Ahora que celebramos la Independencia de México, algo que debiéramos hacer es proponernos cuidar la biodiversidad y especialmente las Área Nacionales Protegidas de nuestro entorno.  

Y aunque los nacionalismos están debilitados es buena fecha para decir con orgullo: Viva México. 

Rosa Esther Beltrán Enríquez

HORIZONTE CIUDADANO