El papa Francisco encabezó las ceremonias habituales del Miércoles de Ceniza sin mascarilla y saludando a los fieles de mano

Saludando de mano a los fieles reunidos en Roma, el papa Francisco encabezó las ceremonias habituales del Miércoles de Ceniza, que inicia la temporada de Cuaresma de la Iglesia católica, mientras otras misas para el mismo ritual debieron ser canceladas en el norte de Italia por temor al brote de coronavirus.

Francisco y una larga fila de sacerdotes, obispos y cardenales caminaron en procesión a través de la colina Aventina de Roma hacia la basílica de Santa Sabina, del siglo V, para una misa al final de la tarde.

Ni los sacerdotes ni los fieles llevaban mascarillas, pero Roma se ha librado en gran medida del brote, en momentos en que el número de casos confirmados en Italia crecía a 400.

Otros países católicos tomaron precauciones. En Filipinas, el único país asiático de mayoría católica, los sacerdotes espolvorearon cenizas sobre la cabeza de los fieles en lugar de hacerles la marca de la cruz en la frente para evitar el contacto físico.

"Sin importan dónde se coloque la ceniza, en la frente o en la cabeza, la sensación es la misma: es edificante", dijo a The Associated Press en Manila Editha Lorenzo, de 49 años. La madre de dos hijos portaba una mascarilla.

Saludando de mano a los fieles reunidos en Roma, el papa Francisco encabezó las ceremonias habituales del Miércoles de Ceniza. Foto: AP

En el Vaticano, Francisco realizó su audiencia general habitual en la Plaza de San Pedro, en la que rezó por los enfermos del virus y por el personal médico que los atiende. Algunas de las miles de personas en la plaza usaban cubrebocas con la creencia de que eso los protegería del virus, que se originó en China.

Quiero expresar nuevamente mi proximidad con los que sufren por el coronavirus y los trabajadores de la salud que los atienden, así como las autoridades civiles y todos los que trabajan para ayudar a los pacientes y detener el contagio”, dijo Francisco.

Francisco besó al menos a un niño al recorrer la plaza en el papamóvil y estrechó las manos de los fieles en la primera fila. Al parecer el papa dejó claro su punto de vista, ya que normalmente sólo saluda ondeando sus manos a la distancia. También saludó a los prelados con apretones de manos, pero la mayoría se abstuvo de besar el anillo o abrazar al papa como se hace habitualmente.

Mientras el papa prosiguió con sus ritos tradicionales de Miércoles de Ceniza, el patriarcado de Venecia canceló la misa en la Basílica de San Marcos después que algunos ancianos en la ciudad lacustre dieron positivo para el virus. La región circundante del Véneto tiene el segundo foco más numeroso del mal en Italia.

En Filipinas, el padre Victorino Cueto, rector del concurrido santuario de la Madre del Perpetuo Socorro en la metrópoli de Manila dijo que los sacerdotes optaron por espolvorear la ceniza sobre las cabezas de los fieles como una prevención para prevenir más contagios, pero que en realidad era una tradición basada en el Antiguo Testamento.