Dedicado. Joel estudia quinto año de primaria, y cada ciclo escolar lo reconocen como el mejor alumno de su clase. / Luis Castrejón
El menor cuenta que le aburre estudiar para los exámenes; agrega que Historia es su materia favorita

A Joel le aburre estudiar para los exámenes, aunque cada año es reconocido por sus maestros como el mejor estudiante del Instituto Educativo Aldama. Sus boletas marcan que su calificación actual es de 9.9 y no alcanza el 10 nada más porque no le gustan las matemáticas. 

“Me gusta la historia, es mi materia favorita. Me gusta mucho el tema de las civilizaciones mesoamericanas andinas porque me gusta aprender sobre nuestros antepasados”, dice el niño de 12 años con la seguridad de alguien que conoce el tema como la palma de su mano. 

Pero no es extraño que prefiera estudiar historia en lugar de matemáticas, porque también prefiere viajar a Sudamérica, particularmente a Brasil, para conocer Río de Janeiro. 

Joel es de esos niños de pocas palabras, de los que prefieren actuar en lugar de platicar. Detrás de los anteojos de pasta, se distinguen sus ojos grandes con pestañas alargadas y rizadas, de brazos delgados y piel aperlada. 

Me gusta la historia, es mi materia favorita. Me gusta mucho el tema de las civilizaciones mesoamericanas andinas porque me gusta aprender sobre nuestros antepasados”
Joel, estudiante

Es el mayor de la familia Pérez Pérez, y su padre lo pone como ejemplo ante sus hermanos Jorge Armando y Josué, de 6 y 2 años. 

“Yo les digo a sus hermanitos que tienen que ser como Joelito, porque a él cada bimestre lo reconocen como el niño más inteligente de la escuela”, dice el padre de Joel que lleva el mismo nombre. 

Pero Joel piensa distinto. En ocasiones se llega a sentir un poco presionado por ser el mejor en la escuela y en su familia. “A veces me siento presionado por la familia, porque ellos esperan algo de mí que quizá no pueda hacer”. 

Cada año escolar sus maestros le entregan un reconocimiento por aprovechamiento académico; hasta ahora tiene cinco, porque ha sido uno por cada grado escolar, pues el último se lo habrán de entregar hasta que se gradúe de sexto de primaria. 

Sus maestros le aconsejan que no desperdicie ninguna de las oportunidades y él piensa que para alcanzar las metas no hay pretextos... y la suya es ser médico, un cardiólogo exitoso que ayude a mejorar la calidad de vida de las personas. 

Karla Tinoco

Soy Karla Tinoco, tengo 29 años y nací en Durango. Soy reportera desde 2009, estudié Ciencias y Técnicas de la Comunicación, fui becaria PRENDE generación Primavera 2011 en la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México y me gusta contar historias, especialmente las de desaparecidos. Siempre he creído que el periodismo es el oficio más bonito del mundo, pero que no sirve de mucho si no provoca cambios en la estructura social, si no indigna, si no conmueve y si no nos hace más solidarios con los otros.