El cristal descubre el hogar a la naturaleza, las casas se mimetizan con el exterior y el ambiente minimalista les deja libertad para que todo fluya. Fotos: Especial
Muchísima luz, más sensación de amplitud y espacios comunicados. Apuesta por el cristal ¡y ganarás en todo!

Cuando el cristal sustituye a las paredes la sensación de vivir en el exterior se recrea en el ambiente. No importa la generosidad de los metros con que cuentes, ni si todas las estancias tienen ese ambicioso proyecto de sentir que estás en el exterior, lo importante es que la luz entre a raudales y el contacto con el jardín y los árboles haga de tu hogar un lugar placentero en el que entrar y salir es casi la misma acción.  

Con la primicia de la sostenibilidad, el diseño y la tecnología en plena conexión con la naturaleza, los diseñadoes de hogares contemporáneos ofecen a sus nuevo clientes la oportunidad de convivir con el exterior pero de manera protegida, mediante grandes paredes de vidrio que te dejen convivir con la naturaleza de una manera segura y práctica.

La idea es destacar los espacios exteriores, con el fin de crear un espacio continuo entre el interior, el exterior y la naturaleza, mediante sus grandes paredes de vidrio y el uso de materiales como la madera y la piedra natural. 

Se trata de un proyecto singular con una alta calidad de todos los elementos que lo conforman para añadir confort y ambiente gracias a una iluminación envolvente, paneles solares, energía verde y una atractiva cocina donde disfrutar de la buena mesa. En definitiva, un espacio con mucho estilo en el que cabe de todo.

La versatilidad de los productos permiten crear ambientes muy diferentes para cualquier tipo de estilo, con zonas de relax y amplios accesos. 

No a la privacidad

Si en casa tienes zonas en las que la privacidad no es obligatoria ¿por qué le pones obstáculos? Elimínalos y apuesta por los cerramientos de cristal en paredes completas o medias, en puertas y también en zonas de paso. ¡Y que se haga la luz! Al eliminar las barreras la iluminación natural se cuela por todos los rincones y los espacios, que quedan comunicados, así las habitaciones parecen muchísimo más grandes. 

¿Quieres ampliar una estancia?

Convierte ese recibidor estrecho y alargado en un espacio lleno de luz simplemente sustituyendo la barandilla de madera por una de cristal, que hace que la luz de la primera planta llegue también hasta el recibidor. Para que el cristal sea seguro debe ser laminado, con un grosor de 4 mm más la lámina y otros 4 mm de cristal. 

Una gran ventana

Dale más espacio a tu cocina. Abre un hueco de 2x1.5 m en la pared que separa la cocina del comedor y acristálalo para dejar fluir la luz. Vista sí, olfato no: aunque los dos espacios quedan visualmente conectados, los olores se mantienen a raya. Esta pared, al estar solo abierta por la parte central, incluye muchísimo espacio extra de almacenaje: arriba casilleros y, abajo, una cómoda de poco fondo para no restar espacio y que, a la vez, es una práctica repisa.

Cocina o pecera

¿Qué te parece una pared de cristal de suelo a techo que rodee la cocina como si fuera una pecera? Convierte ese espacio cerrado y oscuro, en el corazón de la casa. Para que todavía parezca más grande elige cristales sin perfiles. ¡La mínima expresión! Además, cuando estés en la cocina ya no tendrás la sensación de perderte todo que ocurre en el comedor.

Las paredes de cristal te dan amplitud y luz natural

Con estas paredes puedes estar en una habitación, mientras vez otra, da la impresión de que el hogar o la oficina, son mucho más grandes.

Si tu casa tiene poca luz natural que entre por las ventanas el cristal es toda una ventaja. No sólo se transmitirá luz, sino su calor.

Las paredes de cristal pueden utilizarse para dividir ambientes en un mismo espacio. 

Estas paredes te permiten decorar la sala de un modo y el comedor de otro sin perder ni ápice de luz y mucho menos de estilo.  

Si tienes que trabajar en casa para vigilar a los hijos pero no puedes hacerlo debido al ruido de los peques. 

¿La solución? Instalar una pared acristalada que, en su parte inferior, sea cerrada. El cristal aísla el ruido, pero a la vez unifica visualmente los espacios. Además hace que la luz natural circule de lado a lado de la planta, lo que permite arriesgar un poquito con la paleta cromática de las paredes. 

Cuando el cristal sustituye a las paredes la sensación de vivir en el exterior se recrea.

Unas escaleras amplias pero con gran protección. Las paredes de cristal son el tipo de pared que encontrarás en casas que cuentan con una decoración o estilo modernista, e incluso minimalista.