Fue utilizado por el grupo criminal de los Zetas para practicar como mutilar a sus víctimas

Cuando apenas era un cachorro, Pay de Limón, fue utilizado para hacer prácticas de tortura por parte del grupo criminal de los Zetas, el más sanguinario y cruel con sus víctimas.

El perro fue una de las víctimas de éste grupo criminal, lo torturaron cortándole cada uno de sus dedos como lo hacen con las personas, hasta que perdió sus patas delanteras.

En septiembre del 2011, Pay de Limón fue rescatado en Fresnillo, Zacatecas, por la fundación mexicana: Milagros Caninos, quienes ayudaron a la rehabilitación del canino.

Cuatro meses después de su rescate, la fundación realizó una convocatoria para recaudar fondos para realizarle sus primeras prótesis, que le permitieron caminar de nuevo.

Era un animal retraído e inseguro,  buscaba lugares alejados para ocultarse de la gente y los otros perros. Con la continua convivencia con las personas de la fundación, cambió su actitud y comenzó a crear vínculos de afecto.

En julio de este año, viajó a la ciudad de Washington en Estados Unidos, para que le realizaran unas nuevas prótesis más ligeras y con ellas no sólo puede caminar, sino hasta correr.

La fundación Milagros Caninos, es la primera en América Latina en rescatar a perros en situaciones extremas como la de Pay de Limón.