La odontología de la región fue marcada por Pedro Ortiz
Era uno de los primeros dentistas buenísimos que tuvo Saltillo”.
Carlos Eduardo Flores, director de Odontología de la UAdeC.

El fallecimiento del doctor Pedro Ortiz representa una gran pérdida para la odontología en la ciudad, colegas y conocidos lo recuerdan como una persona apasionada de su profesión, pero que siempre tenía una broma para alegrar el día.

Ortiz, además de su nombre, le debe el amor a su profesión a su padre quien estudió la especialización en odontología en Nueva York y posteriormente se instaló en la ciudad. Pedro Ortiz padre murió a temprana edad, pero para entonces ya había pasado su conocimiento a doña María Flores, su esposa.

Desde su casa localizada en la calle Victoria entre Padre Flores y Acuña, la madre de don Pedro se ganó el aprecio de la ciudad y heredó su profesionalismo a sus hijos.

“Era uno de los primeros dentistas buenísimos que hubo, igual que el doctor Juanito Talamás, que ya tiene tiempo que falleció. Son los pioneros de la odontología en Saltillo. Es de los primeros rehabilitadores que estuvo trabajando aquí”, comentó Carlos Eduardo Flores, actual director de la Facultad de Odontología de la UAdeC.

Para el académico la donación que realizó Pedro Ortiz Flores de material, equipo y literatura relacionada con el ejercicio de la odontología a principios del siglo 20 es sumamente importante para los alumnos, ya que les permite conocer las raíces de la profesión.

“Siempre fue una persona muy agradable, muy simpático, muy cordial, educado. Tuvimos una amistad muy bonita con su familia, es gente muy buena, sana, excelente, con carácter extraordinario. Todos son muy positivos, Pedro siempre tenía una sonrisa, una broma”, comentó Rodolfo Garza Gutiérrez, quien además de también ser hijo de pioneros de la odontología en la ciudad, fue vecino de fallecido durante su infancia.