En el caso del acero recordó que desde noviembre del año pasado viene incrementando su precio y lo atribuyó a la escasez de producto ante la baja en la producción mundial. ESPECIAL
El presidente de la AIERA, Mario Ricardo Hernández Saro, indicó que algunos están ajustando su producción

Los costos de producción de las empresas se han visto impactados por el incremento que presentan de más de un 40% el precio del acero, así como de un 50% en el caso de gas y los aumentos significativos en el precio de los combustibles dijo el presidente de la AIERA, Mario Ricardo Hernández Saro.

Agregó que algunas empresas de inmediato pueden transferir esos costos a los clientes, sin embargo, hay otras que no lo pueden hacer y son las que sufren con esos aumentos en los insumos.

“Algunos están ajustado producción en lo que ven reconocido este aumento de precios ante sus clientes, algunos renegociando con sus clientes y otros absorbiendo esos incrementos, es difícil y esperemos que pronto se puedan estabilizar esos precios que están desmedidos”, dijo.

Es difícil y esperemos que pronto se puedan estabilizar esos precios que están desmedidos”.
Mario Ricardo Hernández Saro, presidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe.

El presidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe (AIERA) indicó que los sectores más afectados son todos aquellos que utilizan los insumos de acero y gas, entre ellos la industria metalmecánica que utiliza el gas para la soldadura y el corte, así como aquella que utiliza el acero para la elaboración de sus productos.

En el caso del acero recordó que desde noviembre del año pasado viene incrementando su precio y lo atribuyó a la escasez de producto ante la baja en la producción mundial, mientras que en el caso del gas también por la disminución que existe en Estados Unidos por la pandemia y por la contingencia que se presentó hace alrededor de un mes por la onda gélida.

Finalmente a un año de la pandemia, consideró que la industria de la Región Sureste se encuentra mucho mejor de lo que es la realidad nacional, ante la interacción que se presentó del Gobierno de Estado, donde siempre se procuró la productividad y se concientizó a los empleadores a cuidar a salud de los trabajadores laborando y con ello no se perdieron tantos empleos, mientras que aquellos que se perdieron están prácticamente recuperados.