Se cocina. Con el peso pactado en las 165 libras, sólo faltaría fijar la bolsa que se llevarán los protagonistas del combate. / Foto: Archivo
Julio César Chávez asegurá que el combate entre su hijo y Saúl Álvarez paralizaría a México y al mundo del boxeo

HOLLYWOOD.- La leyenda del boxeo mexicano, Julio César Chávez, cree que una de sus históricas marcas de asistencia en suelo estadounidense podría caer si es que su hijo Julio César y “Canelo” Álvarez llegan a acordar una pelea para el 2017 como se ha estado trabajando desde hace unos días.

De manera oficial, se sabe que fueron 59 mil aficionados los que entraron en septiembre de 1993 al Alamodome de San Antonio para el choque entre Chávez y Pernell Whitaker por el título Welter del Consejo Mundial de Boxeo, y esa marca cree el “César del Boxeo” que podría terminarse.

“Están en eso, en pláticas, a ver si llegan a un acuerdo, las pláticas van avanzando, vamos a ver qué pasa”, dijo de arranque el tricampeón del mundo sobre el “estira y afloja” entre “Canelo” y Chávez Jr. “Se quieren comer todo el pastel y está canijo, porque Julio vende”, añadió.

De concretarse el combate, señaló JC que sería un evento que paralizaría México justo de la manera en que él lo hacía cuando protagonizó grandes carteleras, además de que no dudaría que llenarían cualquier escenario y si fuera en Texas, mucho más.

“Seria algo grandioso para todos los mexicanos que han esperado esa pelea por mucho tiempo, yo creo que esa pelea rompería mi récord de asistencia, en el Alamodome o donde quieran, ahí sí se rompería el récord de asistencia en estadio cerrado, en estadio abierto no”, destacó el sonorense.

Como fecha inicial se maneja el 6 de mayo y como opciones se considearían Las Vegas, Los Ángeles o Texas.