Especial

Hace muchos años, el psicólogo y psicoterapeuta Alfred Adler, escribió que la cooperación es un requisito fundamental para el desarrollo y progreso de la humanidad. Adler establecía que cuando los seres humanos buscamos lograr nuestras metas y satisfacer nuestras necesidades a costa de la comunidad, anulamos la posibilidad de conseguir el bienestar personal y social. Podemos creer que como individuos somos un todo, pero la realidad es que somos partes pequeñas de un todo mucho más grande: la comunidad.

Somos humanos porque formamos parte de una sociedad. Nos definimos por nuestras relaciones y conexiones a los demás. Somos hijas e hijos, padres, madres, hermanos, y amigos. Nos consideramos trabajadores y profesionistas porque de alguna manera u otra funcionamos en equipo para brindar algo a la comunidad. Vivimos en una cultura con una serie de normas que nosotros mismos vamos creando y redefiniendo, y que no harían sentido si no viviéramos en conjunto. Ser humanos fuera del contexto social es imposible. Y es justo en momentos de crisis como estos, que debemos de recordar que cada uno somos una pieza de algo mucho más grande.

Adler creía que todos los seres humanos nacíamos siendo inherentmente buenos, con una fuerza interna denominada interés social que debía desarrollarse en la familia y en la escuela para lograr construir el bienestar colectivo. Tener esa fuerza, denominada interés social, significa buscar el bienestar personal dentro del colectivo y no a costa de este. Yo concuerdo con él, creo que todos tenemos la capacidad de pensar en colectivo. Incluso cuando nuestros instintos nos digan lo contrario, tenemos la posibilidad de entender que como miembros de una comunidad es nuestra responsabilidad, pero también nuestro beneficio, cuidarnos unos a otros.

Entonces, hoy y siempre, hagamos comunidad e incluyamos a todos dentro de ella. Por que es solo cuando nos sentimos parte de esta, que somos capaces de trabajar en equipo para lograr el bienestar común. Hoy, tener interés social significa mantener distancia para no poner a los demás en riesgo, incluso si tú estas sano y fuerte. Hoy, ser comunidad significa no comprar más de lo que necesitamos, significa cancelar reuniones y celebraciones, significa poner en perspectiva nuestras prioridades. Hoy, ser comunidad, es pensar en colectivo.

 

María Jimena López de la Garza, Psicóloga clínica.

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