El Quijote I, 20

Andan don Quijote y Sancho Panza buscando en el campo durante la noche alguna fuente de agua para beber, por ser mucha la sed que traen, cuando alcanzan a oir unos ruidos tan extraños que atemorizan mucho a Sancho.

Don Quijote se propone ir a averiguar de qué se trata, pero el escudero, que se muere de miedo, le implora que no lo haga antes de que amanezca para no quedarse solo en la oscuridad. Le propone entonces don Quijote que para entretenerle le cuente la historia que le tiene prometida. Sancho accede aun para ver “si le dejara el temor de lo que oía”. Y aunque le dice que le “contará la mejor de las historias”, resulta ser un cuento simplón. Hacen más comentarios y viene a continuación el siguiente diálogo, que inicia don Quijote:

“- ¿Qué rumor es ése, Sancho?

- No sé, señor –respondió él-. Alguna cosa nueva debe de ser, que las aventuras y desventuras nunca comienzan por poco.

…Mas como don Quijote tenía el sentido del olfato tan vivo como el de los oídos, y Sancho estaba tan junto y cosido con él, que casi por línea recta subían los vapores hacia arriba [pues había defecado], no se pudo excusar de que algunos no llegasen a sus narices; y apenas hubieron llegado, cuando él fue al socorro, apretándoles entre los dos dedos, y, con tono algo gangoso, dijo:

- Paréceme Sancho, que tienes mucho miedo.

- Sí tengo -respondió Sancho-, mas ¿en qué lo echa de ver vuestra merced ahora más que nunca?

- En que ahora más que nunca hueles, y no a ámbar -respondió don Quijote.

- Bien podrá ser -dijo Sancho-, mas yo no tengo la culpa, sino vuestra merced, que me trae a deshoras y por estos no acostumbrados pasos.

- Retírate tres o cuatro allá, amigo -dijo don Quijote (todo esto sin quitarse los dedos de las narices)-, y desde aquí adelante ten más cuenta con tu persona, y con lo que debes a la mía; que la mucha conversación que tengo contigo ha engendrado este menosprecio.

- Apostaré -replicó Sancho- que piensa vuestra merced que yo he hecho de mi persona…alguna cosa que no deba.

- PEOR ES MENEALLO, amigo Sancho -respondió don Quijote”

Con la expresión “peor es meneallo” ¿qué le quiso decir don Quijote a su escudero? Que en cosas desagradables o inconvenientes es mejor ya no moverle, cambiar de tema.