Este fin de semana se viralizó en redes sociales el video de un joven apuñalando a un perro en Piedras Negras. Yo llegué a vivir a Piedras Negras hace poco más de dos años, cuando estaba a punto de convertirme en mamá por primera vez. Piedras Negras es la ciudad de origen de mi esposo, y me convenció para venirnos a vivir acá con el argumento de una vida familiar tranquila, al ser un lugar pequeño donde “todo mundo se conoce”. Y así lo ha sido. He ahí mi sorpresa por lo ocurrido este fin de semana, se vandalizó la casa donde supuestamente vive este joven y hasta el momento hay amenazas constantes a esta persona que sale en el video. Por otro lado, en cuestión de 24 horas la noticia ya era parte de la prensa nacional, y me atrevo a decir que de la agenda: con peticiones en change.org y artistas sumándose a la causa.

Soy mamá de dos, Benito de 2 años y Catalina de apenas 2 meses, como madre de familia me preocupa observar la incapacidad de los adolescentes y jóvenes de reconocer entre el bien y el mal, entre el juego y la realidad. Ahora bien, como politóloga y parte de la sociedad civil organizada, me asusta que la sociedad en general haya perdido su capacidad de asombro ante la violencia en que está inmerso nuestro País, al estar sobresaturados de información de homicidios, robos, secuestros, narcotráfico, abuso sexual entre otros.

En México son asesinados en promedio 3.1 niñas, niños y adolescentes, según cifras del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA). Para muestra un botón, la semana pasada falleció un menor de tres años atropellado por un tráiler en Piedras Negras, también. Este hecho no tuvo el ruido nacional que está generando el hecho del fin de semana.

Aplaudo la participación y la rápida respuesta de los grupos y organizaciones pro-caninas y de los miles de ciudadanos que a través de redes sociales han mostrado su inconformidad y, todavía mejor, han propuesto acciones específicas para que se castigue a los responsables. Me gustaría ver esa participación y crítica, pero sobre todo la acción con otro tipo de sucesos, como son los feminicidios, las niñas y los niños en situación de calle, los desaparecidos a lo largo y ancho de nuestro de México.

En otras palabras, yo quiero ser pro persona, personista, a favor de las personas, de sus derechos, defenderlos. Es importante redoblar esfuerzos en los programas y políticas para la primera infancia, la formación de las personas sensibles, empáticas, empoderadas y participativas.

El problema radica que a ese joven que acuchilló al perro, nadie le dijo en su formación por qué estaba bien o mal, ni las consecuencias que tienen sus acciones en los demás y en la comunidad con la que convive.

Si trabajamos hoy en promover valores humanos, en la identidad de nuestras niñas, niños y adolescentes podremos mañana tener personas comprometidas con su comunidad, el medio ambiente y por su puesto con los animales. Este es un trabajo de todos los días, el de formar más #Ciudadanitos.

@garciacecy_