Foto Yazmín Ortega Cortés/La Jornada
De acuerdo con información de la Policía Federal, en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México lo que más han incautado es cocaína, seguido de mariguana, metanfetamina, heroína y sicotrópicos

Ciudad de México. La Estrategia Nacional de Seguridad Pública que envió el Ejecutivo al Senado no contempla ninguna acción para fortalecer la seguridad en los aeropuertos, uno de los puntos de tráfico de drogas y dinero de las organizaciones criminales.

El documento presentado el viernes tampoco hace referencia a alguna estrategia para combatir el tráfico de fentanilo, opiáceo sintético más potente que la heroína y la morfina, el cual ha adquirido relevancia por el auge en el mercado de Estados Unidos, operado por los cárteles Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa.

Si bien la estrategia contempla acciones para combatir la corrupción, no menciona en ninguno de sus apartados la situación en que se encuentran los aeropuertos del país.

En cuanto a las drogas, pone énfasis en el combate al comercio y consumo de cristal, que tendrá mayor prioridad como problema social de salud pública y seguridad, dada la violencia que su consumo genera; no obstante que los cárteles han incursionado en el fentanilo.

De acuerdo con información de la Policía Federal, en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México lo que más han incautado es cocaína, seguido de mariguana, metanfetamina, heroína y sicotrópicos; además, se detectó que comienza el trasiego del opioide sintético. 

Acuerdo con EU para combatir el opiáceo

En agosto del año pasado, los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron fortalecer la cooperación en materia de seguridad fronteriza, con especial atención en el trasiego de esa droga; sin embargo, ésta no forma parte de la estrategia de seguridad de la actual administración.

Apenas en diciembre se dio un golpe a las organizaciones criminales, con lo que se tuvo conocimiento de que comenzaron a asentarse en Ciudad de México para la elaboración del opiáceo sintético.

El 12 de diciembre se anunció el aseguramiento de dos laboratorios clandestinos para la elaboración de fentanilo en un domicilio ubicado en la colonia San Álvaro, de la alcaldía Azcapotzalco. Hasta entonces no se habían detectado narcolaboratorios para esa droga en la capital del país.

Conocida también como bomba o magia, el principal mercado del fentanilo es Estados Unidos, y se le atribuye directamente al cártel de Nemesio Oseguera, El Mencho, y al cártel de Sinaloa como los principales distribuidores.

En 2017, la estadunidense Administración para el Control de Drogas señaló que en los pasados 10 años el panorama de las drogas en ese país había cambiado, y la amenaza de los opioides, incluidos los medicamentos con receta controlada, el fentanilo y otros opiáceos sintéticos, así como la heroína, alcanzaron niveles epidémicos.

Por otra parte, en los aeropuertos los cárteles continúan operando tanto el tráfico hormiga como grandes cargamentos que entran por las aduanas en complicidad con empleados.

De acuerdo con reportes oficiales, están involucrados elementos de la propia Policía Federal, sobrecargos, pilotos, seguridad privada y personal de plataforma; pero la estrategia del nuevo gobierno no menciona ningún plan para cerrar esa puerta a organizaciones delictivas.