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La paridad se mantiene debajo de 19 unidades y se mueve entre 18.9606 pesos por dólar y un mínimo de 18.8815 unidades

El peso mexicano se mantiene estable contra el dólar y apenas con cambios contra su registro de ayer de 18.9025 pesos por billete verde, con datos del Banco de México (Banxico). El tipo de cambio se ubica en 18.9061 unidades, con un ligero retroceso inferior a un centavo. La paridad se mueve en un rango de 7 centavos, con un registro máximo de 18.9606 pesos por dólar y un mínimo de operación de 18.8815 unidades.

Datos positivos

Tras haber roto ayer un fuerte piso de 19 unidades por dólar, la cotización prácticamente no presenta cambios. En México hay optimismo luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que la inflación desaceleró en junio con un movimiento mensual de 0.06 por ciento.

La inflación interanual de México volvió a ubicarse por debajo de 4% por primera vez desde febrero, con 3.95%, dentro de los objetivos del Banxico. Tras este dato, es probable que el Banco de México recorte en 25 puntos base su tasa de interés de 8.25% a 8% en noviembre, de acuerdo con un reporte del banco Banorte.

Comentarios del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sobre el comercio con Estados Unidos también ayudan a la divisa. El mandatario dijo que las medidas provisionales sobre el acero estructural mexicano no se relacionan con el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En espera de la Fed

El Índice Dólar (DXY), que mide la fortaleza de la divisa estadounidense contra una canasta de seis monedas de referencia, registra un movimiento de 0.16% y se ubica en el nivel de 97.13 puntos. La divisa más negociada del mundo avanza ligeramente en espera de señales sobre un posible recorte de tasas en Estados Unidos.

La Reserva Federal (Fed) publicará mañana las minutas correspondientes a su más reciente reunión de política monetaria. Los participantes del mercado cambiario buscan señales sobre el posible recorte, luego de que datos positivos sobre el empleo estadounidense redujeron las posibilidades de un cambio agresivo.