Esta semana el reportero Carlos Loret de Mola acertó al describir las miserias del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), un asunto que luego reseñó la periodista de VANGUARDIA Elena Vega C., a lo que se podría agregar las denuncias de corrupción de sus principales cuadros políticos, en una saga de aberraciones que los principales partidos políticos de México (PAN, PRI y Morena) han auspiciado y solapado al nivel más absurdo de impunidad y degradación de la política desde el arropamiento de Jorge Emilio González, el “Niño Verde”, hasta el vernáculo (claro, haciendo hincapié en lo eufónico de la palabreja) Refugio Sandoval alias el “Cuquis”, el parásito más impresentable del PVEM en Coahuila.

Y aquí el extrañamiento al diputado electo Eduardo Olmos Castro, futuro presidente del Congreso local, que se reunió con Cuco Sandoval y la diputada pluri del Verde. Y cualquiera se pregunta: ¿Para qué diablos necesita a los que en la pasada elección federal se unieron y siguen unidos a Morena traicionando al PRI que fue su aliado en el sexenio de Peña Nieto?

Si algo bueno hizo Vicente Fox en su sexenio fue haber mandado por un tubo a Jorge González Torres, papá del “Niño verde”, junto con su franquicia rapaz, el PVEM. Para nada los necesitó y aun así el “Viejo verde” le exigía al presidente panista la secretaría del Medio Ambiente.

Y en esto sí merece un aplauso el presidente de las botas porque defenestró a los predadores verdes más voraces que hay en la política mexicana, y que luego de ser foxistas se hicieron pañistas, luego obradoristas y para colmo ahora serán “olmistas” en la próxima legislatura local.

Dice Loret, y tiene razón, que los del Verde se hacen aliados del partido en el poder a cambio de dinero e impunidad. Y el mejor ejemplo que tenemos de lo anterior es el desastre que dejaron los alcaldes del PVEM en Parras, Evaristo Madero Marcos y Jorge Dávila Peña, impunes hasta la fecha por el saqueo y la depredación.

Y es de llamar la atención que en el municipio de Parras, después de más de una década de gobiernos del Verde Ecologista, no exista ninguna obra de conservación del medio ambiente como podría ser una planta tratadora de aguas negras, alumbrado público LED, reforestaciones importantes, una brigada contra incendios forestales, celdas solares para proveer de energía eléctrica al palacio municipal, obras de captación de agua de lluvias y contra la erosión de suelos. Nada. Pura depredación de la cual hasta el parásito “Cuquis” participó.

Hay que hacer hincapié que el PVEM es un fiasco en sí mismo, una vil estafa, o sea, una imitación burlesca de los partidos “Verdes” del mundo, mismos que han desconocido a este partido fraudulento de México como parte del movimiento ecológico mundial.

¿Y cómo podríamos librarnos de ellos? ¿Del “Niño Verde” y del “Cuquis”?

A las feministas de Cancún hay que pedirles que exijan el esclarecimiento de la muerte violenta de Galina Chankova Chaneva, una mujer de la raza eslava, que eran las preferidas en la trata de blancas al que está ligado el “Niño Verde” y todos sus infames cómplices.

Pero dudamos mucho que las feministas de Cancún retomen el caso. ¿El de una búlgara?

¿Ya las compró el “Niño Verde”?

¿Cuánto le dieron al excelentísimo embajador plenipotenciario de Bulgaria por no reclamar la muerte de la joven Galina?