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El fiscal de Chihuahua, César Augusto Peniche, dijo que la política de cero corrupción en su dependencia está generando conflicto entre grupos delictivos al no haber ningún pacto con la delincuencia

QUINTANA ROO. El fiscal general de Chihuahua, César Augusto Peniche Espejel, reconoció que la política de cero corrupción al interior de la dependencia está generando conflicto entre los grupos delictivos de ese estado al no haber ningún pacto con la delincuencia.

En Chihuahua hemos sido muy puntuales de no tener ningún vínculo y evitar que nuestros elementos de la Policía asuman compromisos con la delincuencia, lo que de alguna manera está generando una confrontación con las organizaciones delictivas”, dijo el funcionario.

El funcionario participó en la Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública, que se celebra en Playa del Carmen, Quintana Roo, los días 7 y 8 de junio, en donde habló de la necesidad de que las políticas públicas en materia de seguridad sean diseñadas tomando en cuenta la experiencia de las personas que día a día trabajan en combatir la delincuencia, y no sólo por personas detrás de un escritorio.

Unas de las exigencias que se están planteando es que seamos nosotros los participemos en el diseño de las políticas públicas, para que se ajusten a la realidad. Por eso es que, en Chihuahua, impulsamos una discusión en la que participa el propio gobernador del estado, Javier Corral Jurado, replanteando el esquema de seguridad a través de destinar mayores recursos en materia de seguridad pública y como estrategia para detonar el desarrollo en municipios que han perdido la capacidad de captar turismo por el temor de la inseguridad”, afirmó.

Lamentó que muchos de los problemas que se viven en Chihuahua en materia de seguridad pública se deban a la injusta distribución de recursos hacia los estados por parte de la Federación, ya que se toma en cuenta el número de habitantes, y se deja de lado la situación geográfica de los estados, su extensión territorial o la fuerte presencia de la delincuencia organizada.

Bajo ese esquema, abundó, la Ciudad de México y el Estado de México siemprevan acaparar la mayor parte del presupuesto, propiciando un desequilibrio e insuficiencia de recursos para hacer frente al crimen.

Peniche Espejel manifestó que esa mala práctica afecta al estado de Chihuahua, ya que al menos 62 municipios presentan muchas carencias en seguridad pública, principalmente en equipamiento, en número de elementos y armamento, aunque admitió que similar situación ocurre a nivel nacional.

Dijo que en Chihuahua el combate a la corrupción avanza a pasos agigantados, ya que se trata de uno de los flagelos que impide el desarrollo correcto de cualquier política pública, y que hace que cualquier inversión en seguridad sea insuficiente.