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Deben establecerse mesas de análisis y tomar en cuenta las opiniones del sector privado, en particular con los organismos que conforman el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), para que se determine la incidencia económica regional de las ZEE, en las que se invirtió tanto tiempo y dinero, en lugar de cancelarlas, sentenció el dirigente empresarial

Ciudad de México. El dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco – Servytur), José Manuel López Campos, demandó al gobierno federal que en el Plan Nacional de Desarrollo (PNN) se defina el destino de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), las cuales comenzaron a crearse desde el sexenio de Enrique Peña Nieto para impulsar el desarrollo económico, que permitan atraer inversiones en la región sur del país.

Deben establecerse mesas de análisis y tomar en cuenta las opiniones del sector privado, en particular con los organismos que conforman el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), para que se determine la incidencia económica regional de las ZEE, en las que se invirtió tanto tiempo y dinero, en lugar de cancelarlas, sentenció el dirigente empresarial.

Refirió que Rafael Marín Mollinedo, jefe de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las ZEE de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), sostuvo que el gobierno actual concentrará todos sus esfuerzos en impulsar el Istmo de Tehuantepec y la operación de las siete zonas delineadas por la pasada administración imposibilitará el desarrollo económico porque implica que los estados del sur compitan entre sí y con el régimen especial de impuestos que se pretendía aplicarles no habrá ingresos suficientes para el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Las ZEE proyectadas se ubican en Lázaro Cárdenas-La Unión, Michoacán; Coatzacoalcos, Veracruz; Salina Cruz, Oaxaca; Puerto Chiapas, Chiapas; Progreso, Yucatán; Seybaplaya, Campeche, y Dos Bocas, Tabasco. Con ellas se pretendía cerrar las brechas de crecimiento económico regionales, con la creación de nuevos polos de desarrollo industrial para atraer inversiones, generar empleos de calidad, establecer cadenas de valor y detonar la demanda de servicios locales que, en conjunto, beneficiarán a la población de cada región, comentó López Campos.

Dado que el PND, es la “hoja de ruta que genera certeza para atraer inversiones nacionales y extranjeras” se deben realizar mesas de análisis con organizaciones de la iniciativa privada y de empresas interesadas en participar en las ZEE para analizar la situación de cada una así como su incidencia en el desarrollo económico regional para definir su viabilidad, comentó.

Sobre la competencia señalada por Marín Mollinedo, ejemplificó que la ZEE de Progreso, Yucatán, únicamente está orientada a la innovación tecnológica y no tenía los mismos estímulos fiscales, como la disminución de Impuesto Sobre la Renta (ISR), que las otras zonas.

“Lo que fue en ese momento una desventaja competitiva, pudiera ser que hoy permita la viabilidad de esta Zona Económica Especial, porque no tiene el mismo costo para el erario que las otras, además de que el terreno lo donó el Estado, por lo que no tiene un costo por amortizar”, mencionó.

El objetivo de la ZEE era acortar las desigualdades entre los estados del Sur-Sureste del país que presentan graves rezagos económicos y sociales, con los del Centro y Norte, que muestran crecimientos en su Producto Interno Bruto (PIB), similares a los de países de primer mundo, pero el gobierno actual coincide con esa misma meta apuesta a otros proyectos para alcanzarlo.