Graffiti. Las bardas de la Catedral constantemente son pintarrajeadas por vándalos “anónimos”. Foto: Armando Ríos
Hasta el momento las autoridades no tienen ni idea de quién sea el autor de los mensajes, que podrían ser castigados con cárcel a una sentencia de 6 hasta 10 años.

Saltillo.- Ayer amaneció el costado de la Catedral de Saltillo con el mensaje: “Migrantes sí, pederastas no”. Esta acción se suma a diversos graffitis que se han manifestado contra autoridades en el transcurso de la última semana; una vez más de autor anónimo.

No es la primera vez que sucede esto en edificios históricos y ha sucedido constantemente en la Catedral. 

En mayo del presente año el templo fue víctima de los aerosoles, por la puerta que da hacia la calle de Bravo y uno más en la puerta que da hacia el callejón Santos Rojo, lo que causó la indignación de Plácido Castro, párroco de la Catedral y de Francisco Aguilar Moreno, delegado del INAH, quien tipificó la acción como delito federal.

Durante esta semana se han plasmado dos protestas distintas, esta última contra la Iglesia y una más contra el rector de la UAdeC, que se plasmó sobre la barda perimetral de Rectoría con el mensaje “Blas ladrón”.

Hasta el momento las autoridades no tienen ni idea de quién sea el autor de los mensajes, que podrían ser castigados con cárcel a una sentencia de 6 hasta 10 años.

Armando Ríos

Estudió Periodismo en la Ciudad de México.
Ha publicado en revistas locales, blog's nacionales y medios radiofónicos locales y en la Ciudad de México desde 2012, y cuenta con el Premio Estatal de Periodismo 2017. Cubre principalmente temas relacionados con los derechos humanos en el panorama de la migración, familiares de personas desaparecidas, así como a las Organizaciones No Gubernamentales encargadas de la promoción de los Derechos Humanos y a las propias Comisiones. También cubre fuentes referentes a temas de seguridad y justicia, transparencia y elecciones. Fue seleccionado en 2018 por la OMCT para la preparación de cobertura de la última sesión de México ante el Comité Contra la Tortura que se realiza en la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza