Foto: Vanguardia
Como filosofía de vida, Don Emilio siempre privilegió la proyección de los valores de la mexicanidad y de familia a través de los contenidos en los medios de comunicación masiva.

El día de mañana, martes 6 de noviembre de 2018 será inaugurado el nuevo edificio de la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac, que llevará el nombre de Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, en homenaje a un hombre emprendedor y visionario cuya vida y obra marcó la historia de los medios de comunicación en México y el mundo.

Este hecho merece, sin lugar a dudas, hacer una reflexión y recuento de la trayectoria y el papel histórico de Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, quien nace en 1895 y desde muy joven dedica su vida a crear empresas, primero del ramo zapatero, y más tarde, funda una distribuidora de automóviles.

Con una gran sagacidad para los negocios, centra su interés en la floreciente industria de la Radiodifusión que emergía a nivel internacional en aquellas primeras décadas del Siglo XX.

En 1923 crea la XEW-AM, empresa de radiodifusión nacional que inicia sus transmisiones desde los altos del Cine Olimpia en el centro histórico de la capital mexicana.

El año 1930, señala un momento histórico en nuestro país con la inauguración del edificio de la XEW en la calle de Ayuntamiento 52, un espacio emblemático y trascendental para la industria de la comunicación, el entretenimiento y la música. 

Desde siempre, su idea fue desarrollar una emisora que lograra llevar la voz del América latina desde México. Así, la “La Catedral de la Radio” fue el semillero de grandes estrellas de la música, formatos radiofónicos innovadores y creativos, además de grandes figuras de la locución que llevaron con orgullo nuestro talento artístico a niveles internacionales. 

Don Emilio, abre su panorama empresarial hacia la Industria Cinematográfica y con la Fundación de los Estudios Churubusco da inicio a la “Época de Oro” del cine mexicano, llevando el talento cinematográfico a la pantalla de plata, pero también hacia los espacios radiofónicos, y con ello igualmente la Industria Discográfica Nacional crece y se desarrolla. 

Con la llegada de la televisión en México, Don Emilio Azcárraga Vidaurreta ve la oportunidad de llevar su visión de negocios hacia las nuevas áreas de la comunicación masiva que impulsa la modernidad.

Arriesgando su prestigio como exitoso empresario decide embarcarse en esta floreciente industria y en 1951 funda la XEW TV, en las instalaciones de Av. Chapultepec 26, que en un inicio estaban planeadas para la creación de Radiópolis, pero que finalmente se destinan como la sede del Canal 2.

Como el gran estratega que siempre fue, Don Emilio trasladó los exitosos esquemas de la Radiodifusión el talento, las estrellas, los formatos de programación y las alianzas con las empresas patrocinadoras de la publicidad en México hacia la naciente Industria de la Televisión, convirtiendo al Canal 2 en un poderoso medio masivo de comunicación a nivel nacional.

Por decisión gubernamental, se decide la fusión del Canal 4, el Canal 5 y el Canal 2 a través de la creación de Telesistema Mexicano, empresa que lidera desde 1955 hasta 1972.

Pero si a nivel nacional la industria televisiva crece y se desarrolla ampliamente, Don Emilio ve en la audiencia latina e hispanoparlante de los Estados Unidos una oportunidad de potenciar la Industria de la Televisión nacional hacia nuevos horizontes, y es así como fundó en 1962 la primera estación de televisión de habla hispana en los Estados Unidos.

Hay que destacar que, como filosofía de vida, Don Emilio siempre privilegió la proyección de los valores de la mexicanidad y de familia a través de los contenidos en los medios de comunicación masiva.

A nivel personal fue un amoroso esposo de Laura Milmo Hickman, y de sus tres hijos Emilio, Laura y Carmela. A través de su vida logró el respeto y cariño de sus amigos y colaboradores de la trascendental corporación, que más tarde se transformaría en Grupo Televisa.  

Honor, a quien honor merece y con la inauguración del Edificio Emilio Azcárraga Vidaurreta de la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac, donado por la fundación presidida por Doña Carmela Azcárraga de Burillo, se rinde un merecido homenaje a un visionario emprendedor de los medios de comunicación de México para el Mundo, y un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones.