Las ventas están por debajo del 30%, afirmó Rodríguez Saade. Alejandro Rodríguez
El presidente de los Comerciantes del Centro Histórico de Saltillo, Salvador Rodríguez Saade, afirmó que también se perdieron 2 mil empleos el año pasado

Mientras que el año pasado fueron 60 los locales que cerraron definitivamente en el Centro Histórico de Saltillo, a la fecha 30 siguen cerrados, luego de que estuvieran llegando nuevos negocios a la plaza.

El presidente de los Comerciantes del Centro Histórico de Saltillo, Salvador Rodríguez Saade, informó que actualmente hay 460 o 470 negocios el Centro Histórico de Saltillo, el año pasado cerraron 60 y entre ellos estuvieron zapaterías y tiendas de conveniencia, entre otros, pero también llegaron nuevos, entre ellos taquerías.

Ante ello, al día de hoy quedan todavía 30 locales vacíos, mientras que el año pasado fueron 2 mil los empleos perdidos y en cuanto al personal temporal o eventual fue muy poco el contratado durante diciembre y enero, hay mil trabajadores de temporada contra cinco mil que se llegó a tener en otros años.

Por lo que respecta a las ventas, diciembre no fue un mes tan malo, sin embargo,  ya se tenía un rezago y durante los primeros meses del año sigue el golpe económico, de hecho las ventas está un 30% por debajo, por lo que buscarían un acercamiento con el Municipio para buscar un apoyo, aunque sea en promoción  y publicidad.

‘REAPERTURA NO FUE FÁCIL’

Por otra parte, a nivel nacional, la reapertura de restaurantes al aire libre no fue fácil, es lenta, compleja y mantiene bajas las ventas, dijo el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Francisco Fernández.

Los restauranteros prácticamente volvieron a empezar, luego de estar “demasiado tiempo en terapia intensiva, demasiado tiempo con ventas por debajo de lo necesario. Ha sido demasiado complejo”.

El hecho de que varios estados están en semáforo rojo mantiene a los restaurantes del país con ventas de entre 30% y 40%, expuso Fernández.

En el Valle de México “ha sido muy lenta la apertura, porque abrir al aire libre no es fácil, operar en las banquetas hace que la operación sea complicada”, mientras que en otras ciudades como Durango, que también tiene semáforo rojo, no es el cierre tan severo como en la Ciudad de México y en el Estado de México.

Señaló que es importante que se avance de un concepto de sectores esenciales a actividades “seguras”, porque no necesariamente un negocio por ser esencial cumple con todo el protocolo de seguridad.

Por ejemplo, dijo que una farmacia es esencial, pero puede no cumplir con todo el protocolo sanitario que se les pide, mientras que un negocio no esencial puede cumplirlo al cien. Con información de El Universal