Podría parecer que es un tema muy trillado porque ya son muchos días, semanas, meses de oírlo, porque este mes se cumplen 11 meses del primer contagio de COVID-19 en Coahuila y de entonces a esa fecha han muerto 5 mil 268 coahuilenses y 60 mil 487 personas han sido confirmadas de contagio y aunque este estado se mantiene en semáforo amarillo se ha llegado a los 500 contagios diarios. 

La polémica sobre la urgente necesidad de usar el cubrebocas no termina, la lucha en contra de la obcecación y la resistencia a usarlo, aun cuando no haya síntomas no es atendida, usarlo al salir de casa e interactuar con otras personas; hay que utilizarlo lo más ajustado posible y evitar estar poniéndolo y quitándolo constantemente. Las mascarillas son un potente protector y un recordatorio para no acercarse las manos a la cara, además que mientras más personas se sumen a emplearlos será mayor el beneficio para todos, porque protege en un 95 por ciento.

Conviene tener en cuenta que prevenir significa pensar y realizar acciones para evitar daños disminuyendo así un riesgo o peligro frente a la desinformación y la negligencia; ante la amenaza de contagios es conveniente no bajar la guardia en las campañas de prevención e información por parte de las autoridades civiles y sanitarias para el uso de las mascarillas faciales.

En varios estados del país los cubrebocas ya son obligatorios so pena de llegar a sanciones económicas y hasta prisión por no usarlos, es la primera vez en la historia reciente que un virus y el derecho hayan estado tan cerca. El Congreso Local del Estado de México fue uno de los primeros en aprobar una ley que sancionaba hasta por 2 mil 600 pesos y arresto por 23 horas a quienes no usaran cubrebocas (julio- 6 -2020), en Colima, multas de hasta 2 mil 172 pesos o 36 horas de arresto por omitir el cubrebocas (agosto 14, 2020); en Monterrey, Nuevo León, los diputados del Congreso local fueron menos duros y aprobaron multas por 448 pesos u ocho horas de trabajo comunitario o bien trabajo administrativo, penas que pueden cambiarse por 36 horas de arresto; en Cuernavaca, Morelos arrestarán hasta por 36 horas a quienes no porten cubrebocas, en San Luis Potosí, en algunos municipios las multas serán de 79.24 o 358.48 pesos y de 3 mil 584.80 a 7 mil 169.60 pesos, por qué la diferencia, no se explica; en septiembre del año pasado Coahuila había anunciado el endurecimiento de medidas preventivas para contener el contagio, entre las que se encontraba el uso obligatorio de cubrebocas, medidas que no se llevaron a cabo. 

Las modificaciones a las leyes de salud para aplicar sanciones a quienes se rehúsen a utilizar el cubrebocas son una muestra de que no es un asunto de menor importancia. En Saltillo no se atiende y las reuniones numerosas son fiestas de todos los días y más en fin de semana, son tomadas como no importantes, pero lo menos que debemos hacer los ciudadanos, por nuestro bien, es atender las indicaciones de las autoridades sanitarias y civiles, pero no, ni los vemos ni los oímos y ahí están las consecuencias. 

En cuanto al distanciamiento social se pretende mantener un espacio físico entre usted y otra persona que no viva en su hogar. Es una medida vital para ayudar a disminuir la propagación del virus, porque éste se difunde fácilmente a través del contacto físico de persona a persona. Esta es la razón por la cual es importante reducir las formas como las personas entran en contacto con otros. 

Una manera eficaz de hacerlo es quedarse en casa lo más posible y evitar lugares públicos que presentan aglomeraciones donde se dificulta mantener un espacio sano entre las personas por lo que conviene sea de al menos 2 metros.

Si usted aprecia su salud corporal y no quiere verse ante la posibilidad o el riesgo de un contagio por COVID-19, ponga atención ante éstas 2 mínimas precauciones, trabaje con su mente para usar el cubrebocas y guardar la sana distancia, usted puede. 

Rosa Esther Beltrán Enríquez
HORIZONTE CIUDADANO