Especial
6 abusos sexuales contra personas sordas tiene documentados la asociación “Escucha mis Manos”

La asociación “Escucha mis Manos”, documentó los casos de abuso sexual que sufrieron al menos 5 mujeres y un hombre, sin que las víctimas tengan la posibilidad de denunciar ante las autoridades judiciales debido a la falta de intérpretes.

La directora de la asociación para la inclusión de personas sordas “Escucha mis Manos”, Raquel Verónica Peralta Vázquez, señaló que desde el inicio de su asociación, en julio de 2020, ha recibido reportes de 6 personas con esta condición, de entre 15 a 25 años, que han sido abusadas sexualmente.

“Estamos preocupados por esta situación porque cada vez surgen más casos”, lamentó Peralta Vázquez, quien señaló que entre el 6 y el 8 por ciento de los niños, niñas y adolescentes que fueron abusados sexualmente, son sordos.

Mientras que en Saltillo se están presentado casos incluso de personas adultas, adicionales a ese porcentaje de infantes, agregó la fundadora de la organización, que además de ofrecer terapias psicológicas, brinda apoyo a ciudadanos con sordera para que concluyan sus estudios y obtengan un empleo digno.

“Me tocó acudir con una víctima a hacer la denuncia y no hay nadie que pueda atenderlos porque no hay intérpretes, otra razón por la que se rinden y no interponen una denuncia formal ante autoridades”, agregó.

Peralta Vázquez exigió a las autoridades considerar a la fundación para facilitar intérpretes, apoyar en la formación de más profesionistas en derecho que puedan defender a las personas sordas o atender una denuncia, ayude y acompañe en el proceso legal con un mismo lenguaje.

“No solo para el acceso a la justicia, sino para los servicios en general que ofrece el Estado, como de salud, pues hasta ahora incluso acceder a una consulta médica es casi imposible al no saber “escuchar las manos de las personas sordas”, comentó.

“Muchas personas sordas se acostumbran a tocar a otras personas para comunicarse. Por eso, un niño sordo podría pensar que está bien que alguien lo toque, aunque la forma de tocarlo sea inapropiada”, explicó la también psicóloga con base en artículos académicos.

Además, los niños sordos reciben menos información que los niños oyentes, y pueden estar más aislados, agregó, por lo tanto menos protegidos si alguien quiere abusar de ellos.

“Si no se comunican bien, les será más difícil contarle a alguien lo que pasó. Alguien podría abusar sexualmente de una niña sorda, porque sabe que ella no podrá hablar sobre su experiencia, pero aunque pueda hacerlo las autoridades son incapaces de escuchar sus manos”, reiteró.