La imagen clásica del personaje creado por Nabokov fue inamovible durante décadas. Foto: Bert Stern
La nueva cubierta dio un giro a la icónica imagen asociada a la obra del escritor Vladimir Navbokov y plantea una relectura de la misma.

La ilustradora Henn Kim ilustró la reedición de la colección Nabokov para editorial Anagrama. En ella, Lolita se aparta de los clichés que han rodeado al imaginario de este personaje emblemático de la cultura contemporánea y aborda una faceta que lectores y cinéfilos han parecido ignorar de manera involuntaria o deliberada: el dolor.

La portada de Kim se convierte así en una sorpresa, ya que es de las pocasde esta novela, si no es que la única,  que no explota la imagen de una Lolita sexualizada, sino la de Lolita víctima.

El nuevo arte de cubierta para la obra más conocida de Vladimir Nabokov fue dado a conocer ayer por la editorial Anagrama, que presentó la Biblioteca Nabokov, colección que es redondeada por otros tres títulos del autor estadounidense de origen ruso, publicó Playground.

La polémica obra de Nabokov fue, en un inicio, víctima de la censura. Sin embargo, luego de varias décadas en los estantes, los lectores cayeron en un acuerdo de conformidad tácito en el que su contenido rara vez se sometió a juicio.

Por tal motivo la decisión editorial de darle un giro a la icónica imagen de la actriz Sue Lyon lamiendo una paleta de caramelo resultó no solo novedosa, sino ad hoc a los tiempos que corren.

Para Armando Fidalgo, uno de los impulsores de la empresa, la elección de Henn Kim como ilustradora para estas portadas tenía mucho sentido: “ella representa una identidad femenina muy contemporánea, una sensualidad que congeniaba con las protagonistas y los personajes de Nabokov”.

El cambio responde a la búsqueda de lectores jóvenes. Foto: Bert Stern

Por otro lado, Jorge Herralde, fundador de Anagrama dijo sobre la nueva dirección de arte que “el objeto de estas bibliotecas es obviamente proponer de nuevo a estos grandes autores, con características gráficas más específicas, para nuevos posibles fans, la mayoría millennials”.

Décadas atrás fue el mismo Nabokov quien insinuó para el rodaje de la primera adaptación al cine de su obra, que quería a una verdadera niña como protagonista de la historia llevada al cine, con el fin de que el horror de los actos de Humbert Humbert fuera más evidente para el espectador.

Sin embargo es hasta ahora que podemos apreciar desde la portada la relectura de un autor clásico; uno ampliamente analizado, versionado y publicado a lo largo del último siglo como Nabokov.