El precio de la semilla se ha disparado 42 por ciento en menos de un año, pues apenas a mediados del año pasado cotizaba en 166 dólares por tonelada. Foto: Tomada de Internet
El precio de la semilla se ha disparado 42 por ciento en menos de un año, pues apenas a mediados del año pasado cotizaba en 166 dólares por tonelada

El precio del maíz se encuentra en su nivel más elevado en los pasados siete años, de acuerdo con cifras oficiales, lo que en el corto plazo puede provocar aumentos en el costo de la tortilla, alimento básico para millones de mexicanos, y por lo tanto, presiones inflacionarias en el país.

En el mercado de futuros y derivados de Chicago (el más antiguo e importante del mundo) el maíz cotiza en 231 dólares por tonelada, su nivel más alto desde los 312 dólares en los que se ubicó en el periodo 2012/2013.

El precio de la semilla se ha disparado 42 por ciento en menos de un año, pues apenas a mediados del año pasado cotizaba en 166 dólares por tonelada.

De acuerdo con especialistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el incremento en el precio se da pese a una producción mundial récord del alimento.

Esto, apuntaron, debido a que en el futuro cercano se espera un incremento importante en la demanda por parte de China (principal consumidor mundial) y a las expectativas de que haya una menor cosecha en Sudamérica.

Dicha situación, apuntó el organismo, beneficia a los productores nacionales de maíz, pues precios más elevados les dejarán mayores ingresos.

No obstante, advirtió el GCMA, puede provocar un aumento en costos de materias primas, lo que podría repercutir en mayores precios al consumidor y/o menor rentabilidad para la agroindustria.

Además, apuntó el organismo privado, los aumentos en la cadena de maíz-tortilla llevarían a un posible incremento de precios a los consumidores finales y mayor inflación.

En la parte final del año algunos productores anunciaron que ante el inminente aumento del precio de la harina, por el incremento en el costo del maíz, se verían obligados a aumentar el costo del kilogramo de tortilla a los consumidores entre uno y dos pesos.

No obstante, luego de que el gobierno negoció con las grandes productoras de harina del país como Maseca, se decidió que este insumo no aumentaría de costo, por lo que los productores de maíz acordaron no subir el precio del alimento.