Oídos sordos. A pesar de que se recibieron 3 mil llamadas de auxilio, nadie respondió a las víctimas del crimen organizado de Allende, Coahuila, en marzo de 2011. / Archivo
Aún no se da a conocer el lugar ni la fecha

La consejera jurídica del Gobierno del Estado informó que durante las últimas reuniones que se han sostenido con familiares de desaparecidos, se han empezado a analizar los métodos para algunos de los puntos recomendatorios que les emitió en marzo la Comisión Nacional de Derechos Humanos sobre el caso conocido como “La Masacre de Allende”. 

María del Carmen Galván Tello, explicó que durante la reunión que se sostuvo la semana pasada, se expuso el tema sobre la mesa para el cumplimiento del punto recomendatorio, donde la CNDH pide al Gobierno del Estado realizar una disculpa pública a las víctimas de estos hechos ocurridos entre el 18 y el 20 de marzo del 2011 en el municipio carbonífero que dejó una serie de ejecuciones y desapariciones en manos del crimen organizado y policías coludidos. 

“Como todo debe ser consensuado, se programó una nueva reunión donde se vea un esquema que deje ver parte de la disculpa pública. Todavía no tenemos específicamente cuándo se va a hacer, cómo y en dónde, pero ya se está trabajando con ellos”, dijo Galván Tello. 

Expuso que las personas que han colaborado en dichas reuniones han sido los representantes de las 42 víctimas que expuso la CNDH como afectadas en la recomendación que se emitió bajo el expediente 10/2018. 

En ese sentido, agregó que también se está realizando un análisis para ver si en realidad ese es el número de víctimas a quienes se habrán de considerar para los diversos puntos recomendatorios emitidos, y que son competencia del Gobierno del Estado. 

Para finalizar, Galván Tello aseguró que el tema del censo poblacional de desplazados víctimas de la violencia que también se incluyó en ese expediente recomendatorio, fue remitido a la Comisión Estatal de Atención a Víctimas.

El domingo pasado el sacerdote Pedro Pantoja Arreola habría dicho que una disculpa pública no basta: 

“Creo que se necesita un ejercicio radical de la justicia. Sobran las opiniones, sobra también cualquier expresión de parte de las autoridades. Mientras no aparezcan los familiares, el dolor, la tristeza y el coraje siguen ahí”, señaló el también dirigente de la Casa del Migrante.