Gonzalo Rivas Cámara, el modesto trabajador de una gasolinera en Chilpancingo recibirá, finalmente la máxima presea que otorga el gobierno mexicano. En su caso, post-mortem, debido a que las graves heridas y quemaduras que sufrió el 12 de diciembre de 2011 al tratar de controlar un incendio, ocasionado durante una manifestación, a orillas de la autopista del sol, le costaron la vida. 

Ya nos habíamos referido aquí al caso de este mexicano excepcional, que a la hora de ser elegido para ser distinguido con la medalla mencionada, originó las siguientes consideraciones en tribuna: “ representa la solidaridad cotidiana, la que no arredra contra los desafíos, ni contra las inseguridades… de ese México que sirve a los otros desinteresadamente, con ánimo”. Rivas Cámara “es el anhelo cívico de un México ético y consecuente con las demandas de la sociedad desde las distintas voces que conforman el coro nacional”, dijo quien presentó el dictamen a su favor.  

El ingeniero representa la solidaridad cotidiana, la que no arredra contra los desafíos, ni contra las inseguridades, de “ese México que sirve a los otros desinteresadamente, con ánimo”. Rivas Cámara es el anhelo cívico de un México ético y consecuente con las demandas de la sociedad desde las distintas voces que conforman el coro nacional, añadió.

“Es un héroe de dimensiones civiles que encarna en su naturaleza aspiraciones y reclamos de una multitud silenciosa,  pero de firmes convicciones”, se agregó en los considerandos. 

Todas las fuerzas políticas tuvieron oportunidad de pronunciarse al respecto. La senadora coahuilense Hilda Flores Escalera fijó la postura del Grupo Parlamentario del PRI; precisó que el ejemplo de Rivas Cámara no concluye con su vida, pues es inspiración de una conducta diaria para muchos mexicanos. Rivas y Belisario Domínguez compartían la empatía por los demás y por ello, esta presea le es otorgada a este gran mexicano, seamos parte de su lucha en nuestro actuar cotidiano por un solo México, destacó.

Los panistas también se hicieron presentes en el mismo sentido. La senadora Sonia Mendoza Díaz, del blanquiazul,  resaltó que “su acción fue un acto de heroísmo incuestionable “, y rechazó que haya una decisión política detrás de esta próxima entrega, como tampoco la hubo en la decisión desinteresada de Gonzalo Rivas.

Muy fuertes, y con un alto sentido de critica a la realidad nacional fueron las palabras del representante del PRD, el senador Zoé Robledo Aburto, quien dijo que la decisión de entregar a Rivas Cámara la presea es “un reconocimiento a una víctima del desorden nacional, que permite que no haya Estado de derecho que garantice la seguridad, y que permite que las fuerzas del orden maten a dos jóvenes estudiantes; del desorden nacional que permite que un teniente de fragata acabe reparando gasolineras, y permite que haya zonas del país demasiado peligrosas para trabajar en una gasolinera… Es un héroe de dimensiones civiles que encarna en su naturaleza aspiraciones y reclamos de una multitud silenciosa, pero de firmes convicciones”, agregó el perredista. 

Pues bien, esta muestra de coincidencia política entre las principales fuerzas políticas del país, nos llevan a reflexionar sobre el enorme reto que tienen enfrente para defender el interés nacional frente a la amenaza que representa el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, quien apenas ganar los comicios ha empezado a revelar sus planes de cumplir desde el primer día de su administración con sus amenazas de deportar a tres y medio millones de ilegales que viven en aquel país, los cuales en su gran mayoría sería mexicanos, así como modificar o terminar con el Tratado de Libre Comercio.

Ambas decisiones, por no hablar de la construcción de un muro en la frontera, supondrán los retos más graves al país, quizás desde la intervención francesa y norteamericanas, del siglo diecinueve, así como de los intentos de invasión del siglo pasado. De ese tamaño.

Imagine, lo hemos dicho reiteradamente, el enorme problema para el país de tener de regreso en muy pocos meses, tan pronto como la logística lo permita, tres millones de connacionales que actualmente viven de aquel lado. 

Pensemos, aunque a todos nos aterre, lo que significaría perder el impulso que nos da el capital gringo para seguir creando armadoras de automóviles, autoparteras, así les llaman a las empresas que producen autopartes, y a todas las inversiones productivas que generan el empleo y la dinámica con la que subiste en gran parte la economía nacional.

Se acabó la etapa de la amenaza, y empezó la hora de la verdad con Trump. Al Senado, donde alguna vez estuvo Belisario Domínguez, le corresponde precisamente el ámbito de las relaciones exteriores. Llegó la hora de que nuestros Senadores, y de que todas las corrientes políticas, fortalezcamos la defensa de nuestros intereses, al lado del Jefe del Ejecutivo, que ya ha reiterado su mayor voluntad y dedicación al respecto, para que México pueda seguir creciendo, y los mexicanos sean tratados con dignidad, aun y cuando estén de manera ilegal, del otro lado del Río Bravo. Llegó la hora.