Afirma. El actuario investigó el comportamiento del toro de lidia. Fotos: Vanguardia/Orlando Sifuentes
El actuario Francisco Miguel Aguirre Farías se dio a la tarea de investigar este fenómeno y luego de un par de años de observar el comportamiento del toro de lidia en el ruedo llegó a una teoría que desarrolló en su libro “Embestida, ni al rojo ni al movimiento: La teoría del depredador y su relación con las técnicas de toreo” que presentó ayer en el Centro Cultural Vito Alessio Robles

Alrededor de la tauromaquia existen bastantes mitos. Uno de ellos asegura que el toro ataca provocado por el color rojo y aunque los aficionados toman esto como falsedad aseguran, sin sustento, que es el movimiento lo que persiguen. Pero si no es se trata de esto tampoco, ¿entonces qué lleva al toro a atacar?

El actuario Francisco Miguel Aguirre Farías se dio a la tarea de investigar este fenómeno y luego de un par de años de observar el comportamiento del toro de lidia en el ruedo llegó a una teoría que desarrolló en su libro “Embestida, ni al rojo ni al movimiento: La teoría del depredador y su relación con las técnicas de toreo” que presentó ayer en el Centro Cultural Vito Alessio Robles.

“Si embistiera al movimiento embestiría a las ramas que se mueven, a las maromas que pasan”, explicó Aguirre Farías para VANGUARDIA, “entonces en el libro se explica paso a paso cómo fui llegando a la conclusión de que el toro embiste a lo que intuye que es un depredador y lo puede atacar y embiste por defensa”.

“Dependiendo de cómo se mueva ese depredador es cómo embiste el toro y de ahí nacen las técnicas de lidia, cómo cruzarse a pitón contrario, que el primer pase se da dando la espalda a las tablas”, agregó.

Aseguró que dedicó cerca de 7 años a la investigación y observación de este aspecto tan fundamental de la fiesta brava como lo es el encuentro mismo entre toro y torero.

“El que pueda entender esta teoría va a ver porqué el torero hace ciertas cosas, porqué el toro hace ciertas cosas, qué técnicas está utilizando, entonces puedes analizar con mayor justicia al toro y al torero”, comentó.

“Muchas veces el torero, la técnica, está por encima del toro pero el toro es malísimo. O al revés, el toro es muy bueno pero el torero no sabe las técnicas. Entonces si tú comprendes esta teoría comprendes todas las técnicas, en un momentito, no necesitas ser taurino”, agregó.