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Si no se ratifica en el verano y se llega a septiembre u octubre, se generará mucho ruido porque será tema de las campañas a la presidencia estadounidense

Los tiempos políticos en el territorio estadounidense generan presiones para que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se apruebe en verano próximo, es decir entre mayo y julio, lo que abre una ventana de oportunidad para su ratificación.

La narrativa sobre los tiempos de discusión del T-MEC en el Congreso estadounidense cambiaron, antes se decía que debía estar a lo largo de 2019 y ahora se dice que debe estar antes del verano, lo que "me parece una locura", comentó el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Jesús Seade.

Lo que realmente pudiera suceder es que se apruebe entre mayo y julio. Hacerlo antes sería difícil porque los tiempos están "muy apretados", dijo el también embajador.

"Creo que hay una ventana de oportunidad para aprobar el Tratado en el Congreso de EU de finales de abril a fines de mayo, tanto en México como EU, es una ventana donde se alinean los intereses", estimó el coordinador del Consejo Consultivo de Negociaciones Estratégicas del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Moisés Kalach.

Durante el foro Relación Comercio en América del Norte y el destino del T-MEC que organizó Baker McKenzie, Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi) y Atlantic Council, dijo que si no se ratifica en el verano y se llega a septiembre u octubre, se generará mucho ruido porque será tema de las campañas a la presidencia estadounidense.

Pero, "si pueden estar alineados los intereses de los demócratas y publicanos en la ventana de oportunidad que vemos".