Lea lo siguiente, señor lector: como ha venido siendo costumbre en México, el Presupuesto federal –el paquete presupuestal para el próximo año y ejercicio del Gobierno– fue aprobado por mayoría de votos de la aplanadora del partido en el poder político. No hubo discursos de oposición ni voces críticas por un sencillo motivo: violentando los cauces legislativos al respecto, se dictaminó y aprobó en una sede alterna, es decir, en lo oscuro y siniestro con la complacencia de los “servidores” de la nación, diputados y senadores oficiales. El Presupuesto federal es ya un hecho, aunque es ilegal a todas luces por la forma funesta en que se planeó todo.

¿Le suena lo anterior? ¿Le recuerda algo en su memoria? Lo antepuesto no fue en años de la aplanadora priista de Carlos Salinas de Gortari o de Enrique Peña Nieto (el villano favorito de los mexicanos, aún), no, señor lector; fue el escenario del viernes 22 de noviembre pasado cuando se autorizó el Presupuesto Federal de México bajo la orden de Andrés Manuel López Obrador y los claques de Morena. Fue el Presupuesto envenenado de Morena y así sucedieron las cosas. ¿Alguna diferencia con el priismo de Carlos Salinas de Gortari? Ninguna. AMLO salió peor que el PRI, una y otra vez se lo estuve advirtiendo. Lo sigo haciendo.

Aunque se lo estaré desplumando en próximas entregas en este generoso espacio de VANGUARDIA, el Presupuesto está envenenado para los estados y municipios no gobernados por Morena y sus gobernantes timoratos que sólo reciben órdenes y no tienen voz propia alguna. Se lo dije en texto pasado: nos quieren tener de los huevos, con la mano tirante siempre para controlar todo lo que pro aquí ocurre. Y claro, las mayores tajadas del pastel van a los estados sureños, tierra nativa del Presidente de Morena, y ahora se cree el mismísimo Jesucristo reencarnado. Pero da la casualidad que hay un pequeño detalle: todos los hermanos sureños se vienen a trabajar aquí al norte, porque allá sólo les dan becas (dádivas, el Presupuesto es eso, control social y dádivas electorales) y no les alcanza. Ya estando aquí, al no adaptarse a la vida de trabajo y educación, que es normal, se agitan y terminan no pocas veces en acciones violentas. La población flotante de Ramos Arizpe (donde gobierna el atildado y ejecutivo José María Morales) y Saltillo (feudo del Cowboy Urbano Manolo Jiménez) es brutal y a todos hay que darles servicios y atención, caray.

Pero para esto no hay presupuesto y sí recortes. Y ¿sabe usted dónde sí hay un aumento sustancial? En fortalecer la Guardia Nacional para controlar el flujo de migrantes y así tener contento al poderoso Donald Trump, quien nos pone de rodillas con 140 caracteres de un twitt cuando se le ocurre y a la hora que se le da la gana. ¿Derechos Humanos de los migrantes? Pues eso ha de ser en las Islas Caimán, no aquí. En los primeros siete meses del año han sido expulsado del país 82.132 personas (por orden de Trump, claro). Cantidad suficiente para llenar, y de más, el Estadio Azteca.

ESQUINA-BAJAN

AMLO es peor que Carlos Salinas de Gortari. No lo imita, no, ya lo superó. Impone, quita, remueve, dirige, encarrila y descarrila. Y recuerdo aquello que dijo Octavio Paz, el Nobel mexicano (cito de memoria): un Presidente, un Príncipe, puede hacer todo el daño que quiera. Pero también y si elige, puede hacer el bien. AMLO está haciendo todo el daño que puede. Años en el resentimiento y la amargura lo han secado y hoy se está vengando. ¿De quién? De todo mundo. Por ejemplo desprecia, siempre ha despreciado a los órganos de control autónomos. Poco a poco los ha envenenado para poner allí gente dócil y que le tributa abyectamente.

Dos casos recientes fueron los de Rosario Piedra, integrante de Morena, quien subió a la silla de presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) mediante un sainete y espectáculo aberrante de primitivismo político. El otro ejemplo es Loretta Ortiz, exmorenista, avalada como integrante del Consejo de la Judicatura Federal. Los marcos legales vigentes de varios organismos marcan que el Ejecutivo puede designar a la persona indicada o una terna la cual, por el control que tienen en ambas Cámaras, sus propuestas son un mero formulismo. No propuestas, sino imposiciones y caprichos con miras a tener a todo mundo de rodillas.

AMLO es dueño del presupuesto y nos quiere tener de los huevos. ¿Y la labor en pro de Coahuila de Senadores y Diputados afines al cacique AMLO? Estamos hablando de Armando Guadiana, Eva Galaz, Diego del Bosque… pues sí, sólo aplauden. No tienen voz ni ideas propias. Menos van a defender a Coahuila y lo que con justicia nos corresponde. Por ello, por esto, la labor en materia de seguridad de Miguel Ángel Riquelme (gobernador), Manolo Jiménez (alcalde de Saltillo), Chema Morales (alcalde de Ramos Arizpe) y sus respectivos equipos, se agiganta. ¿Datos duros? Hay van. En un año de gobierno de AMLO y sus erráticas políticas van 53 matanzas de alto calado nacional. Con al menos 411 muertos y más de 90 lesionados. Los ataques son en calles y avenidas, carreteras, bares o lugares de reunión social, brechas… y ataques directos a comandancias de policías. No hay respeto. Y claro, usted lo sabe, porque incluso y desgraciadamente usted ha sido testigo del horror: aquí con los vecinos los días siempre son el infierno. Nuevo León y Tamaulipas son de las entidades más violentas catalogadas en las últimas fechas. Pero, sin presupuestos y apoyo, Coahuila puede caer en manos de criminales (vea lo de Villa Unión). A nadie conviene ni se quiere. Pero, a los senadores y diputados de Morena…

LETRAS MINÚSCULAS

Les vale reverenda madre. Comen de la mano de AMLO, pues. Fin.