SEGURO. Recuerda que cuidar tu patrimonio es muy importante. No pienses que un seguro es un gasto, velo como una inversión. Fotos: Especial
Un terremoto, una inundación o un incendio que acabe con tu casa te pone a pensar que tu panorama puede cambiar de un momento a otro. ¿Cómo enfrentarlos? Mediante la contratación de un seguro

Quizá nunca antes había sido tan relevante tener un seguro de casa como lo es hoy. No porque antes no fuera importante, sino porque los últimos problemas causados por la naturaleza o un pequeño error humano nos han traído a la conciencia que es posible perderlo todo de un día para otro. Un día tenías casa, al otro día quedó reducida a escombros. Así de brutal y triste es la realidad de muchos mexicanos hoy. Por desgracia, casi ningún evento es prevenible. Un terremoto, una inundación, un incendio. Todos llegan sin previo aviso a poner en riesgo tu patrimonio, el cual pudiste tardar en construir una vida pero que puede esfumarse en segundos e incluso, dejarte con deudas.

Ante este tipo de riesgos, no quedan muchas alternativas. Y una de ellas es un seguro. Por desgracia, solemos tener la idea de que un seguro es un gasto, pero en realidad es una forma de protección que puede salvarte de perderlo todo. En México la cultura de seguros no está extendida y mucho menos la de asegurar la casa. Sólo 5% de los inmuebles están asegurados por decisión del propietario (cuando se contrata una hipoteca la institución bancaria obliga a un seguro), de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Seguros (AMIS).

Así que es hora de acercarse a alguna aseguradora para contratar este instrumento. Los precios de la prima son muy variables debido a la zona en la que te encuentres y al inmueble que tengas, pero de acuerdo con un cuadro comparativo de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), la prima anual de un seguro de este tipo puede ir desde los poco más de 3 mil 700 pesos.
 

¿Por dónde empezar?

Hay varias cosas que necesitas saber antes de contratar un seguro de casa. Primero, que como en todo, hay distintos tipos de seguros que contienen distintas coberturas.

Por ejemplo, la básica cubre incendios, rayos o inundaciones, así como daños en la construcción de la vivienda. La siguiente cobertura después de la básica es contra fenómenos hidrometeorológicos, por ejemplo, lluvia, huracán, granizo. La recomendación es que revises las condiciones generales del seguro y que tengas claro contra qué vas a proteger tu casa, porque cuando llegan los eventos inesperados, también llegan las sorpresas desagradables.

A la hora de contratar un seguro va la misma recomendación que se hace casi siempre en cualquier tema de finanzas personales: Compara.

En este sentido, punto que vale la pena comparar es tanto el coaseguro como el deducible. 

El deducible es una cantidad fija no reembolsable que se cubre cuando se presenta la necesidad de utilizar el seguro y el coaseguro es un porcentaje que se aplica al monto total de los gastos derivados del siniestro una vez que se haya descontado el deducible y tiene un tope, que es la cantidad máxima que pagarás sin importar el monto del siniestro.

El coaseguro, que es el más alto, puede ir de 10 a 30% en promedio, dependiendo de cada aseguradora. 

¿Y si no eres dueño?
Rentar no te exime de tener situaciones de riesgo. También deberías contratar un seguro Acércate a la aseguradora que más te convenza y explícale que necesitas la cobertura de contenidos.

Imagina que un día abres la llave del agua del baño, no hay agua, y te vas enojado a trabajar a la oficina…. Pero olvidas cerrar de nuevo la llave.

A medio día llega el agua (y tú no estás) y se inunda tu casa, no sólo dañando la duela de tu departamento, sino incluso el inmueble de abajo. Tu casa inundada y todos tus muebles y equipos electrónicos perdida total. ¿De quién es la responsabilidad?