La inyección en el brazo está llevando la orden en todo el mundo.

Se inyecta en los organismos el mandato de producir la proteína que despierta la movilización de anticuerpos defensivos para desarmar a cualquier invasor.

Los proveedores se esmeran en surtir las vacunas necesarias en cada país. Los porcentajes de eficacia las hacen confiables. Los efectos adversos son escasos y localizados en personas que han padecido determinadas alergias. Los efectos secundarios se toleran en toda vacunación. Todos son tolerables y superables.

La operación centralizada señala los turnos que invadirán y posiblemente lleguen a rebasar los meses del año. Ante la ausencia de medicamentos descubiertos y acertados, resulta la vacuna, hasta ahora, la mejor esperanza de ir acercándose a la inmunidad generalizada. Aunque ya hay comentarios en la emergencia del Reino Unido, hablan de dos medicamentos antiinflamatorios. Se administran con gotas. Evitan muertes de los entubados en gravedad. Han llamado la atención de investigadores.

INSECTOS ROBOTIZADOS

Se ha empezado con cucarachas de Madagascar.

Con estímulos eléctricos inalámbricos colocados encima han podido lograr en ellas resistencias esforzadas y movimientos aprovechables. Se habla de que algunas especies pueden así detectar explosivos.

La manipulación eléctrica a distancia de organismos vivos puede visualizarse como un horizonte de expansión. Puede tener el riesgo de llegar a la vida humana, atropellando su dignidad.

Lo que logra ya la infodemia y el uso de bots en las redes con influencia de las falsedades disfrazadas, quiere ahora ir avanzando -por caminos de física aplicada- con tecnologías sofisticadas. Siempre resurge el riesgo de que un cientifismo sin ética o medios con la misma carencia quieran lograr metas por caminos de deshumanización.

DISTANCIA Y EDUCACIÓN

La vuelta a las aulas ha facilitado contagios en algunos países. El perfeccionamiento de los métodos distantes parece todavía la solución más equilibrada. No pocos los ven como insuficientes porque siempre los comparan con los presenciales. Con la colaboración de los padres de familia para hacer el ambiente educativo en los hogares queda solo como tarea el buen uso de los escenarios, las gesticulaciones y el manejo de cámaras y el empleo de audios con destreza para que cada clase virtual resultes inspiradora y tan atractiva como una buena exhibición cinematográfica que instala su residencia en la memoria intelectual y afectiva. 

RENACER EN RESGUARDO

No pocos comentan y subrayan el aspecto positivo del confinamiento. En lugar de poner la mano en el arado y la mirada dirigirla hacia atrás como añoranza, trataron mejor de concentrarse en arar y sembrar.

No se quejaron tanto de lo que parecía faltarles sino se ingeniaron para aprovechar al máximo las proximidades. Consigo mismos. Con el cónyuge, con los hijos y con el Creador. 

Se dio como un renacimiento espiritual. Parecieron abrir regalos que habían quedado olvidados en el closet. Y fue una sorpresa conocerse, estimarse, admirarse, perdonarse y quererse más.

“Creo que es en este tiempo en que deveras nos casamos”, comenta una pareja”. Yo te conocí más, dijo uno a la otra pero con la diferencia ahora que mi forma de verte me hace siempre aceptarte”. Se ha compartido en los círculos de amistad esa conversación que no es dar malas noticias y razones para desanimarse sino compartir los descubrimientos sorprendentes que pudieron tener en eso que se ha llamado “la contingencia”, la crisis, “el año perdido”, “la calamidad”... Esos comentarios revelan la calidad humana de los que renacieron en el resguardo...