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El monto de 160.5 millones de pesos de “discrepancia” que supuestamente encontró la Fiscalía de Coahuila para señalar al extesorero del estado, Javier Villarreal Hernández de enriquecimiento ilícito, representa apenas el 23.5 por ciento del valor al que ascendían las propiedades

El monto de 160.5 millones de pesos de “discrepancia” que supuestamente encontró la Fiscalía de Coahuila para señalar al extesorero del estado, Javier Villarreal Hernández de enriquecimiento ilícito, representa apenas el 23.5 por ciento del valor al que ascendían las propiedades que incautó y subastó la justicia estadounidense en años pasados.

VANGUARDIA publicó que una jueza penal libró en Saltillo, el pasado 25 de noviembre, una orden de aprehensión por el delito de “enriquecimiento ilícito” en contra de Villarreal Hernández, uno de los principales implicados en la trama de la “megadeuda” de Coahuila.

Entre los elementos aportados por el Ministerio Público estaría un dictamen pericial contable, fechado el 1 de abril de 2019, según el cual existe una “discrepancia” de 160.5 millones de pesos en los depósitos realizados a las cuentas bancarias de Javier Villarreal cuando fungió como funcionario.

Sin embargo, desde 2016 el departamento del Tesoro vendió 12 propiedades con un valor en su momento de 680 millones de pesos (VANGUARDIA, 22 de agosto de 2016), entre los que estaba un centro de bodegas que fue vendido en 11.4 millones de dólares, dos lotes comerciales en los que estaba construida una farmacia CVS que se vendieron en 8.8 millones de dólares; un centro comercial, una casa en la Isla del Padre, un complejo de apartamentos y otras propiedades que fueron subastadas.

Asimismo, se le confiscó en febrero de 2013, una cuenta a Javier Villarreal por 2.2 millones de dólares en las islas Bermudas, y un año después llegó a un acuerdo y cedió 6.5 millones de dólares que depositaba a cuentas del banco estadounidense JP Morgan, lo que en conjunto, al tipo de cambio actual, representaría alrededor de lo que ahora se le señala de “discrepancia”.

Según el documento judicial al que tuvo acceso VANGUARDIA, existen discrepancias entre la relación de percepciones económicas declaradas y recibidas por el extesorero en el periodo de 2005 al 15 de agosto de 2011 y un análisis contable de los depósitos bancarios efectuados a las cuentas personales.