Jericó Abramo Masso. Foto: Vanguardia/Archivo
Afirma que es un gasto inútil de alcaldes y gobernadores por querer ‘dejar huella’

Jericó Abramo Masso, propuso una iniciativa para reformar Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Humano.

En esta iniciativa solicita la utilización de colores neutros en la promoción de planes, programas sociales y resultados municipales y estatales de desarrollo y servicios urbanos, así como en el equipamiento urbano y mobiliario en el que se ejecutan los servicios públicos, prohibiendo todo tipo de coloración partidista.

 

En la iniciativa, expone “la costumbre típica que durante la transición política entre gobiernos municipales y estatales de distintos partidos se realicen las mencionadas acciones, meses o incluso semanas previo a la conclusión de su mandato para “dejar huella” de lo que se hizo durante la administración, generando un gasto al erario sin fundamento y completamente innecesario, pues al llegar el siguiente mandatario hará lo mismo para poner lo suyo pintando la ciudad de determinado color de afiliación partidista”.

Esta situación constituye un gasto innecesario, puesto que las huellas partidistas que se pretenden dejar serán borradas por administraciones distintas al momento en el que se llega a una transición, pudiendo ser los espacios públicos y mobiliario rehabilitados, remodelados o reinstaurados, así como los programas sociales de publicación de resultados y demás homogéneos, publicitados a través de colores neutros o que no asemeje su combinación a afiliación partidista alguna.

José Reyes


José Reyes Quintero. Orgullosamente periodista de VANGUARDIA desde noviembre de 1999, aunque mi incursión en el periodismo se remonta al año de 1988, cuando inicié mi carrera en Monterrey, mi ciudad natal, donde estudié la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UANL. He cubierto desde actividades policiacas hasta deportivas, incluso sociales, siempre en el periodismo escrito.  Actualmente me especializo en temas electorales, políticos, de seguridad y legislativos. Vivo de la palabra y como tal, me esfuerzo al máximo por respetar nuestro idioma.