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La legisladora Dulce María Sauri dijo que este mecanismo sería en caso de que ninguno de los candidatos obtenga más de 50 por ciento de los sufragios en una primera votación

La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri, propuso una reforma constitucional con el fin de establecer la segunda vuelta electoral para la Presidencia de la República y las gubernaturas de los estados, en caso de que ninguno de los candidatos obtenga más de 50 por ciento de los sufragios en una primera votación.

De acuerdo con la legisladora priista, dicho mecanismo permitiría fortalecer el sistema de partidos con el respaldo de la mayoría para el ganador, pero al mismo tiempo una salvaguarda para que, en el Congreso de la Unión y en los congresos estatales, se refleje la pluralidad política de forma clara y sin interferencias.

Detalló que las cámaras del Congreso tienen actualmente una mayoría sobrerrepresentada, pues las bancadas de la coalición Juntos Haremos Historia obtuvieron en las urnas 43.6 por ciento de la votación, pero la autoridad electoral le asignó 61.6 por ciento de las curules en la Cámara de Diputados y el 53.9 por ciento de los escaños en el Senado.

“Aún más distorsionado fue que Morena, con una votación nacional de 37.5 por ciento, cuente en esta 64 Legislatura con más de 50 por ciento de las curules de diputadas y diputados”, dijo.

Sauri subrayó que las reformas a los artículos 41, 81, 116 y 122 de la Constitución buscan transformar el sistema electoral mexicano, conservando su esencia mixta, tanto de representación proporcional como de mayoría, pero contribuyendo a una exigencia de mayoría absoluta en el caso del Poder Ejecutivo.

En su caso, la segunda votación se llevaría a cabo en el plazo que determine la autoridad electoral, siempre y cuando en los procesos electorales ordinarios o extraordinarios para elegir al Presidente ninguno obtenga la mayoría absoluta de la votación a nivel nacional, entidad federativa o distrito electoral.

La legisladora añadió la importancia de fortalecer a la oposición y darle la representación plural que corresponde a un país democrático, así como la fuerza suficiente para ejercer un control eficaz y bien estructurado.