Inicia el año con noticias desagradables, bombardeos y posibles amenazas de guerra que generan desánimo ante cualquier pensamiento de un futuro de calidad, un medio ambiente protegido y un mundo mejor. Ante escenarios como éste, no queda más que continuar firmes con los valores y principios que nos rigen y aportar un poco de voluntad para no perder la esperanza de vivir mejor.  

Por eso, comencemos este año con un compromiso por convertirnos en ciudadanos más conscientes y sensibles de la problemática ambiental cada vez más aguda. Les comparto 12 propósitos ambientales, que no implican gran esfuerzo, pero sí un gran compromiso para reducir el impacto ambiental a través de nuestras acciones cotidianas y tendrán un beneficio sobre nuestro planeta, nuestra salud e incluso nuestro bolsillo. 

1. Cambia de actitud. Reconocer que vivimos una realidad diferente donde la evidencia de degradación no permite dejar para después un cambio social. Es necesario informarse sobre los problemas ambientales locales y globales para tomar consciencia y asumir la responsabilidad de reducir nuestra huella ecológica. 

2. Reduce residuos. En promedio cada persona genera un kilo de residuos sólidos diariamente, para poder recolectar y dar disposición final adecuada se requieren de muchos recursos económicos, humanos y naturales. Empieza a observar qué tanta basura generas y cuál de ella puedes reducir, ya sea separarla para reciclar, repararla o reutilizar.  

3. Lleva bolsa ecológica al súper. A partir del 20 de enero en Coahuila está prohibido que se entreguen bolsas plásticas en supermercados y tiendas, no te opongas a esta acción, lleva tus bolsas reutilizables, no implica gran esfuerzo, siempre trae una en tu bolso o en tu auto. 

4. No uses desechables de unicel (poliestireno). Los vasos y platos que utilizas por 20 minutos, tardan entre 500 y 800 años en desintegrarse. Si vas a comprar comida para llevar, lleva tus contenedores; en fiestas y reuniones no utilices desechables, no pongas de pretexto que gastas agua al lavar los trastes, nunca se va a comparar la cantidad que usas frente a lo que se usa en los procesos de producción y la contaminación que generan.

5. Consume productos locales. Preferir productos locales reduce la cantidad de recursos, combustible, logística de transporte, energía y residuos por embalaje y empaque. Y aunque parezca sencillo, esto tiene un impacto de gran magnitud en el cuidado de la naturaleza. Además, genera beneficios en la economía de pequeños y medianos productores de la localidad, lo que impulsa las ideas creativas y los negocios emprendedores, su competitividad y calidad. Incluso el preferir local rescata tradiciones, oficios y cultura de nuestra sociedad. 

6. Ahorra agua. Vivimos en una zona desértica que se abastece de acuíferos subterráneos, la vulnerabilidad hídrica es alta, cuida el consumo de agua, analiza cómo puedes satisfacer tus necesidades sin desperdiciarla.

7. Ahorra energía. Apaga aparatos y focos que no estés utilizando y busca dar un uso eficiente al minisplit y a los calentadores. 
8. Participa en brigadas de reforestación y jornadas de limpieza de espacios públicos. Te ayudará a tomar consciencia de tu entorno y fomentar la voluntad participativa. 

9. Dona alimento o productos de limpieza a una asociación de protección animal. Hay miles de perros y gatos sin hogar, algunas personas voluntarias rescatan y asumen costos de alimentación, cuidado y servicios veterinarios, apóyalos.

10. Verifica y da mantenimiento adecuado a tu automóvil. Esta acción es de suma importancia para reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera y mejorar la calidad del aire. 

11. Sé un consumidor responsable. Es prioritario saber de dónde vienen los productos y servicios que utilizamos, qué contienen y cuántos desechos generan y a dónde van a dar. En función de eso, opta por comprar lo que necesitas y genera menos impacto ambiental.  

12. Comparte y motiva a otras personas a ser parte de la solución y no de la problemática ambiental. 

El desarrollo sustentable sólo será posible con la voluntad de todos. Necesitamos más voces, más personas conscientes, responsables y participativas. 

Reconexión Natural
Gabriela De Valle