Los científicos esperan que el enorme telescopio que se planea instalar en el lugar, una ubicación reconocida a nivel mundial dentro de la comunidad astronómica, los ayude a remontarse hasta poco después del Big Bang y responder las preguntas fundamentales del universo.

Entre consignas y cánticos, cientos de personas ocuparon una carretera en protesta contra la construcción de un telescopio gigante en la cima de una montaña, que algunos nativos consideran tierra sagrada.

Los científicos esperan que el enorme telescopio que se planea instalar en el lugar, una ubicación reconocida a nivel mundial dentro de la comunidad astronómica, los ayude a remontarse hasta poco después del Big Bang y responder las preguntas fundamentales del universo. Pero algunos hawaianos nativos consideran que la tierra es sagrada, el reino de los dioses y un lugar de adoración.

Manifestantes bloquean una carretera en la base de la montaña más alta de Hawai en Mauna Kea, Hawai, para protestar por la construcción de un telescopio gigante en una tierra que algunos nativos de Hawai consideran sagrados. Foto: AP

Con los primeros rayos del sol, un grupo de kupuna, o ancianos, se sentaron en sillas y se ataron entre sí para bloquear el camino hacia la cima de Mauna Kea. Otro grupo de manifestantes pasó el día acostado en el suelo, con los brazos esposados a una coladera.

El camino permaneció cerrado de manera oficial durante horas después de que prácticamente quedó bloqueado por los manifestantes.

Manifestantes bloquean una carretera en la base de la montaña más alta de Hawai, en Mauna Kea, Hawai, para protestar por la construcción de un telescopio gigante en un terreno que algunos nativos consideran tierras sagradas. Foto: AP

Después de que dos de los líderes de la manifestación dialogaron con la policía, se dirigieron a la multitud para informarles que todo aquel que no se moviera sería arrestado. El grupo se hizo a un lado, pero se prevé que los ancianos permanezcan en su lugar, según los organizadores Kaho'okahi Kanuha y Andre Perez.

Hacia la tarde, las autoridades no habían realizado arrestos y señalaron que la prioridad era la instalación de barreras de concreto en una autopista cercana para crear una división entre los vehículos que transitan a alta velocidad y el gran número de personas que se reunieron en la zona.

El activista Walter Ritte dijo que fue difícil permanecer acostado 11 horas en el lugar. Dijo que los brazos de los manifestantes se conectaron a través de una serie de tubos de metal ubicados debajo de la coladera. Las autoridades habrían tenido que cortar los tubos para sacarlos del lugar.