Foto: Vanguardia
La crecida del agua casi rebasa el puente vehicular que atraviesa el Arroyo del Cuatro

Saltillo.- Desde hace tres años, cada que se viene el agua don Jesús María Gaytán Muñoz dice que se encomienda a Dios y a la Virgen, pues las crecidas en el Arroyo del Cuatro son constantes ante el taponamiento del cauce que nadie ha atendido.

El punto donde las aguas crecen está ubicado en Los Silleres, a la altura del puente vehicular que atraviesa este arroyo, en el bulevar Eulalio Gutiérrez, al norte de la ciudad.

Señaló que con las lluvias del sábado y ayer domingo las aguas nuevamente crecieron, especialmente ayer, hasta casi rebasar el puente vehicular que atraviesa en esa zona.

Antes de pasar por el puente, el agua tiene que atravesar una nogalera, de donde, dice don Jesús María, el agua arrastra desde hierbas y arbustos hasta troncos, lo que hace que se tape la corriente a la altura del puente, y que a su vez las aguas crezcan.

Ahí, Gaytán Muñoz trabaja como velador en una obra que por el momento se encuentra detenida, a escasos metros del arroyo.

“Es una irresponsabilidad de Ecología porque no exige a los dueños de la nogalera que limpien; la gente también tiene su culpa porque avienta basura, a veces llegan los carros y avientan las bolsas abajo del puente”, denunció.

“Es una situación muy peligrosa, ya le he dicho a varias personas, llevó tres años aquí, que por qué no meten las máquinas para desazolvar… hay muchas hierba, mucha basura, mucha tierra que se ha ido juntando cada que llueve”, destacó.

Dijo que la noche y madrugada del sábado y domingo vivió momentos de angustia, pues sólo se escuchaba en medio de la oscuridad el agua que corría por el arroyo.

Y aunque dijo que duerme en un tejaban al final del terreno, en la parte más alta, aseguró que el agua no respeta nada.

Luego de las lluvias del sábado y domingo una de las vistas más impactantes se dio sobre el Arroyo del Cuatro, a la altura de Eulalio Gutiérrez, donde las aguas estuvieron a punto de rebasar el puente vehicular que lo atraviesa.

Según pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, las lluvias continuarán hoy y mañana en todo el estado de Coahuila.

 

‘Parecía Venecia’ 

Seis familias perdieron algunos de sus aparatos electrónicos en su mayoría refrigeradores y estufas, al inundarse las viviendas que habitan en la privada de la colonia Landín, el agua alcanzó un metro de altura.

Esto se dio alrededor de las 16:30 horas del pasado sábado en periférico Luis Echeverría Álvarez, entre Juan de Érbaez, donde los habitantes días antes instalaron escombros para prevenir que el arroyo causara estragos en sus viviendas.

Pero la situación se complicó, toda el agua fue a dar a la privada marcada con el 2338, donde ingresó a 6 domicilios, donde el agua alcanzó un metro de altura y causo daños a los muebles de línea blanca.

Refrigeradores, estufas y hasta los guarda-ropas  sufrieron daños y fue necesaria la intervención de Bomberos para extraer el agua con motobombas, labores que duraron alrededor de dos horas.

Sergio Robles Garza, titular de Bomberos y Protección Civil de Saltillo informo que después de este incidente se les reportaron un total de 35 servicios en forma simultánea, entre los más trascendente fue un auto que fue arrastrado por las corrientes de agua en la colonia Río Verde, y otros autos varados en el bulevar Musa.

Efectos

> El bulevar José Musa de León, a la altura del fraccionamiento Capellanía, la acumulación del agua “partió” en dos la vialidad.
> La calle Tezcaltlipoca, en Los Pinos, que corre paralela al Arroyo Ceballos, fue cerrada a la circulación.
> A la altura de la UVM la calle Tezcaltlipoca fue clausurada para evitar el paso.
> Hubo también encharcamientos que no frenaron la vialidad a la altura de Colosio y Musa, Colosio y V. Carranza y en otros puntos como frente a HEB.
> También en Abasolo y LEA, LEA y Antonio Cárdenas, Valdez Sánchez, entre LEA y Nazario Ortiz Garza.

José Reyes


José Reyes Quintero. Orgullosamente periodista de VANGUARDIA desde noviembre de 1999, aunque mi incursión en el periodismo se remonta al año de 1988, cuando inicié mi carrera en Monterrey, mi ciudad natal, donde estudié la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UANL. He cubierto desde actividades policiacas hasta deportivas, incluso sociales, siempre en el periodismo escrito.  Actualmente me especializo en temas electorales, políticos, de seguridad y legislativos. Vivo de la palabra y como tal, me esfuerzo al máximo por respetar nuestro idioma.