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El proyecto, organizado por la soprano Valeria Oregon, acerca esta disciplina a niños y grandes y es realizado con apoyo de la convocatoria Territorio Escénico de la Secretaría de Cultura

En febrero de este año la soprano Valeria Oregon, junto al también músico Joel Mena, le dio vida a dos personajes que comparten con los niños el amor por la música, por la ópera y por el arte en general, dos pequeños títeres cantores que continúan con su misión en el espectáculo Puppet Ópera.

Dirigido por Orego y realizado con apoyo de la convocatoria Territorio Escénico de la Secretaría de Cultura de Coahuila, este show presenta a Leonora y Robert, dos marionetas que interpretan una serie de arias clásicas de ópera para que más niños conozcan y se acerquen a este arte.

En entrevista con VANGUARDIA, la soprano nos contó que la propuesta es resultado de su experiencia dando clases a niños, donde a su vez llegó a utilizar recursos similares para hacerles más llevadera la dinámica del aprendizaje.

“Además de que son cosas que a mí me gustaban desde chica, yo también me eduqué viendo programas con puppets, con canciones, entonces se me hacía super bonita la idea de poder hacer algo de ópera por medio del arte de las marionetas”, explicó.

Con la idea en mente, una vez que se dio a conocer la convocatoria, estructuró de manera adecuada el proyecto, dejando en claro que el mismo “tiene la idea de que no es solo para niños, entonces me imaginé varios personajes al principio y después ya me enfoqué en una cantante femenina y un cantante masculino que a final de cuentas son los que cantan en las distintas tesituras que existen”.

Además de Mena también cuenta con la participación de los bailarines Sofi Nieva y Eduardo Mora, como parte de su intención de crear un espectáculo multidisciplinario en el que los pequeños se acerquen no solo a la música, sino a otras ramas del arte.

“Por eso el escenario está diseñado como un teatrino, porque también llama la atención el arte de la escenografía, aunque sea pequeño. Si vamos a estar mostrando la música también me daban ganas de combinarlo con el ballet. Y también así los niños pueden ver otras propuestas, para un show interdisciplinario”, comentó.

“En este show abordamos algunas de las arias más representativas y con texto digerible para los niños. Algunas piezas están interpretadas por mí y están traducidas al español, entonces es más fácil entenderlas”, agregó.

Además, cuenta con la colaboración de otros cantantes como el tenor Alan Pingarrón, y el barítono Juan Carlos Heredia, y el maestro Thamar Villarreal, quienes prestan sus voces para un par de las arias que son parte del show.

Estos artistas, añadió Oregon, se mostraron entusiasmados en colaborar, pues algunos, como es el caso de Heredia, también tienen proyectos también de difusión. Por ejemplo, lo que hizo junto a Ópera del Norte en Chihuahua, donde interpreta El Barbero de Sevilla de Rossini —pieza que a su vez prestó para el show de Puppet Ópera— como parte de un video donde aparecen niños.

Mientras que su debut fue en el Teatro de Cámara Jesús Valdés, también se ha presentado en el Centro Cultural y de Bellas Artes Santa Anita, y este fin de semana, el viernes y domingo en punto de las 18:00 horas, se presentarán en Casa Córdoba, café ubicado en el 230 de la calle de Bravo antes de llegar a Juárez en el Centro Histórico.

En este recinto, además, están realizando una colecta de juguetes y libros para niños, que donarán en el marco del Día del Niño, centro que estará disponible durante todo el mes de abril.

Asimismo tiene ya programadas algunas funciones privadas para el CRIT Torreón, así como la Agencia de la ONU para los Refugiados ACNUR y en otros espacios para públicos específicos.

“Hemos tenido muy buena aceptación del público y participación de los niños”, señaló Oregon, “me hicieron llegar incluso videos, audios, diciéndome que les había gustado mucho el espectáculo y eso nos alienta mucho”.

“También a los papás, porque es una forma para ellos de ingresar a este género, algunos que no habían tenido la posibilidad de ir al teatro aprovecharon y vieron esa función con sus hijos y les pareció muy agradable”, agregó.

Oregon descubrió en estos primeros meses de trabajo que Puppet Opera puede llegar a impactar más de lo que pensada cuando lo gestionó. Señaló, por ejemplo, cómo los ingresos que reciben en funciones donde cobran sirven para que el proyecto continúe y pueda llegar a otros sitios, como los antes mencionados, de manera gratuita y que personas en situación vulnerable disfruten de la propuesta.

“Es muy padre porque nosotros podemos funcionar con la Secretaría de Cultura y todo, pero lo importante es la participación de todos los ciudadanos en este tipo de proyectos, que nosotros podemos recibir ese apoyo y es como si estuvieran donando en cada ocasión a otros niños que no pueden”, concluyó.