Supe de él en enero de éste año antes de que la pandemia se desatara. En una conversación casual salió su nombre de entre las anécdotas de alguien de mi familia que se aventó dos especialidades en medicina y cuyo periplo por las universidades donde estuvo, la llevó a tomar varios entrenamientos de actualización en el área de salud pública de Harvard.

Ahí lo conoció y desde entonces mantienen contacto esporádico en temas relacionados a su profesión.   

Les platico de Eric Feigl-Ding, que no está propiamente en la plantilla de maestros de esa universidad.

El médico naturalizado estadounidense y nacido hace 37 años en Shangai, es uno de los científicos visitantes del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, en el campus Longwood Medical de Boston.

Cuando tenía 23 años, se graduó en epidemiología por la Universidad Johns Hopkins y fue el más joven en obtener dos doctorados en esa especialidad y en nutrición en Harvard SPH.

Para darle más peso a sus pronunciamientos sobre la forma en que México está enfrentando al COVID-19, su trabajo actual lo enfoca en la intersección de la salud y las políticas públicas y es el economista en jefe de la afamada organización Microclinic International.

Habiéndolo presentado ante ustedes, ahora sí, como dijo Jack El Destripador en sus gustadas clases de disección anatómica de la Universidad de Dublín: “Vámonos por partes”.

Supimos de él cuando dijo que lloraba por México debido a que más del 50% de quienes se aplican la prueba del virus, dan positivo.

Y le puso más sal a la herida al declarar que ni en los peores momentos de Nueva York, Madrid o Lombardía -en Italia- se había presentado tal porcentaje de positividad.

Gracias a lo que les platiqué al principio, no fue difícil contactarlo, después de que la horda de ignorantes que mal dirige Hugo López-Gatell, se le tiró a la yugular por haber pronunciado semejante sacrilegio.

Lo llamaron amarillista y escandaloso, entre otros epítetos de los que hace gala la 4T. Más adelante tuvieron que retractarse, ante la evidencia científica mostrada por el epidemiólogo de Harvard.

Para tratar de eludir el madrazo que Eric les recetó entre quijada y oreja, los jilgueros de las vespertinas del Palacio Nacional pontificaron ante el pueblo bueno, que más del 50% de quienes se aplican la prueba del COVID-19 en México dan positivo, porque la Secretaría de Salud dio la instrucción de que solo se hagan a los que presentan síntomas.

Informado al respecto, el médico de origen chino explicó que esto es un error garrafal, pues entre un 20% y un 50% de los enfermos NO PRESENTAN SÍNTOMAS y si no se les encuentra van a seguir contagiando a muchos más. “Esto no sirve para detener el contagio”, dijo categóricamente.

Aplicar la prueba solo a quienes son sintomáticos, permite que muchísimos ya infectados pero sin tos seca, calentura ni dolor de cabeza (muestras básicas de la presencia del mal) anden esparciendo el virus por todos lados.

Apoyándose en unas gráficas comparativas muy precisas, Eric mencionó que el “método” de diagnóstico que México emplea en la pandemia es peligrosamente insuficiente y mencionó casos exitosos como el de Sudcorea, donde el 2% de quienes aplican la prueba da positivo. En Islandia es el .5% y en consecuencia, cree que México debería aplicar diez veces más pruebas.

López-Gatell justificó su “estrategia” diciendo que solo aplican la prueba a los que presentan síntomas porque es la única manera de que los hospitales no se saturen. Pero Eric asegura que así nunca van a controlar la pandemia.

“Existe claramente un diagnóstico insuficiente en México y por consecuencia, un tratamiento deficiente. El 56% de positividad que reportan refleja eso. Maldición, necesitan aplicar más pruebas si realmente quieren controlar la pandemia”, dijo.

El número de pruebas que aplica México es muy bajo comparado con el mundo e incluso es de los últimos en América Latina. No solo es importante cuántas pruebas se aplican sino en qué momento las hacen porque esto permite hacer cuarentenas y una trazabilidad del contagio.

CAJÓN DE SASTRE

“Los datos de las muertes que todos los días dan en Palacio Nacional, serían confiables solo si se aplicara el número correcto de pruebas, y como no es así, se están haciendo güeyes dando tanto número sin seguir las mejores prácticas para atender la enfermedad”, dice la irreverente de mi Gaby.

 placido.garza@gmail.com

Plácido Garza (Irreverente)

Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.