Las campañas para presidente de los Estados Unidos avanzan a pasos agigantados, Hillary Clinton, candidata del Partido Demócrata, ha dejado atrás en las encuestas a Donald Trump del Partido Republicano. Este sujeto es un candidato provocador que registra una abrupta caída en las preferencias de los electores, de manera que hasta militantes de su propio partido comenzaron a abdicar y algunos de los que están en cargos importantes sugieren que el partido oriente sus esfuerzos a ganar los escaños del Congreso, ya que consideran que la Presidencia la tienen perdida. Los analistas conceden a Hillary un 87.1 por ciento de  probabilidades de ganar y un 12.8 a Donald Trump, aunque eso no implica que tenga que ser así (El País).

En México estamos preocupados por los resultados de esta elección en el país vecino, por supuesto que sí, porque no es un asunto de poca monta. El simple y conocido dicho: cuando Estados Unidos estornuda a México le da pulmonía, revela las implicaciones de esta vecindad indeclinable, no sólo porque el grueso de la población migrante mexicana se dirige a allá y porque Trump ha emitido tremendas amenazas en contra de nuestros hermanos mexicoamericanos –la segregación es su objetivo– además, casi el 80 por ciento de nuestras exportaciones van a los Estados Unidos y él amenaza con cancelarlas u obstaculizarlas.

En un reciente sondeo, el 77 por ciento de los encuestados opina que conviene más a México que Hillary gane la elección y sólo un 3 se inclina por Trump; al 20 por ciento le es indistinto. A la pregunta de si se considera que el TLC con Estados Unidos y Canadá ha beneficiado o perjudicado a México, el 34 por ciento considera que lo ha beneficiado, el 35 que lo ha perjudicado y el 31 es indiferente; la encuesta comprende las opiniones de los líderes, de ellos, el 71 por ciento considera que lo ha beneficiado, sólo el 18 que lo ha perjudicado y el 11 es indiferente.

A la pregunta de si opinan que el TLC debe renegociarse, el 58 por ciento de los ciudadanos opina que sí y el 66 de los líderes coincide. Me parece importante el alto porcentaje de ciudadanos que en este caso están por la afirmativa porque denota que están informados, lo cual es muy positivo. Sólo un 20 por ciento se inclinan por su permanencia como está y un 22 es indiferente. De los líderes no extraña su respuesta porque ahí están los grandes y pequeños empresarios que son los directamente beneficiados o no de esta relación; de ellos, el 34 por ciento se inclina porque siga como está. La opinión revela que están muy definidos, ahí no hay  indiferentes.

A la pregunta ¿cuál es su opinión de…?: Obama, el 86 por ciento de los ciudadanos manifiesta que muy buena o regular y el 98 por ciento de los líderes en el mismo sentido. A la misma pregunta sobre la candidata Clinton, el 68 por ciento de los ciudadanos está por la primera opinión, sólo un 10 la considera muy mala/mala y un 22 no la conoce. En cambio, de los líderes, el 92 por ciento está a su favor, sólo el 8 no la acepta. Pero de Trump, el 75 por ciento de los ciudadanos tiene una mala opinión de él y sólo un 7 buena o regular; el 98 por ciento de los líderes, regular o mala y sólo el 1 por ciento buena (Grupo Reforma).

Los aspirantes demócrata y republicano se verán por primera vez las caras en un debate en Dayton, Ohio el 26 de septiembre. Éste será un hecho muy importante que traerá decisiones definitivas.