Foto: Tomada de Internet
"Pantera 24" cuenta con diversas órdenes de aprehensión en su contra por diversos delitos como asociación delictuosa, secuestro, extorsión, entre otros

Pablo Misael Ramos Lara, alias "Pantera 24", es uno de lo líderes del cártel del Golfo, quien pesa sobre sus hombros una recompensa de un millón 500 mil pesos.

Así lo aseguró la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas, la cual colocó a "Pantera 24" en su lista de los objetivos prioritarios en el combate a la delincuencia organizada.

De acuerdo a la institución, «Pantera 24», pertenece al Cártel del Golfo, que opera principalmente en la frontera norte del país.

La PGJ del Estado pidió la colaboración de la ciudadanía por lo cual puso a disposición el número telefónico 841 841 0595 o a través de los correos recompensas@tam.gob.mx y recompensaspgje@tam.gob.mx.

Anteriormente, las autoridades tamulipecas habían colgado una recompensa por Gerardo Meade Benavides, mejor conocido como «La Perra», por quien ofrecieron 2.0 millones de pesos.

De la misma forma, la PGJ de Tamaulipas colocó la imagen del criminal en un espectacular.

«La Perra», es uno de los delincuentes más buscados. Está implicado en la operación de una flotilla de taxis piratas usados para cometer algunos hechos delictivos en la Ciudad de Matamoros como delitos de secuestro y robo.

Además, se le acusa de haber realizado varios bloqueos utilizando sus vehículos, los cuales estarían al servicio del Cártel del Golfo.

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Ascenso y caída del Cártel del Golfo 

Aunque el Cártel del Golfo fue uno de los grupos criminales más poderosos y antiguos de México, las batallas con sus rivales, y el ascenso de Los Zetas, debilitaron su influencia en el hampa del país. 

Los orígenes del CDG se remontan a 1984 cuando Juan García Abrego asumió el control del negocio del narcotráfico de su tío, que para entonces consistía en un pequeño negocio de marihuana y heroína.

García negoció un acuerdo con el Cártel de Cali, una gigantesca estructura colombiana que estaba buscando nuevas rutas de ingreso al mercado de EEUU, tras verse afectada por la ofensiva norteamericana contra sus rutas caribeñas. Así, el mexicano se ocuparía de los envíos de cocaína a través de la frontera mexicana, asumiendo todos los riesgos, con lo que se quedaría cerca de un 50 por ciento de las ganancias.

En 1996, la organización narcotraficante ya había construidos una red de distribución de gran alcance en Estados Unidos, de Houston a Atlanta, y de Nueva York a Los Ángeles.

La caída del imperio de García sucedió cuando su heredero, Osiel Cárdenas Guillén,líder de Los Zetas, desarrolló un ala militar del Cártel del Golfo, y reclutó  al menos 31 exsoldados de las Fuerzas Especiales de México para actuar como agentes de seguridad, pagándoles hasta tres veces más su salario anterior.

Con información de La Silla Rota, Infobae y El Blog del Narco