significativa– donde más duele: en su economía. Si las mujeres trabajadoras no laboran ese día, la pérdida alcanzaría 37.7 mil millones de pesos.

El objetivo del paro #9M es unir a 22 millones de mujeres de la fuerza laboral; al resto que trabaja en sus hogares o de manera informal y a las estudiantes para detener la economía del País y enviar a AMLO este mensaje: “usted tiene mayoría en el Congreso y controla al Poder Judicial; ¡detenga la violencia contra nosotras! Porque de no hacerlo, desde nuestras distintas trincheras, impediremos que gane el Congreso en 2021 y detendremos su proyecto transexenal en 2024”.

Este movimiento ya acalambró a dos de las estructuras de poder más reaccionarias del País: 1) la Iglesia Católica conservadora, quién en voz del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, lo reprobó. 2) A Morena / AMLO, quién pretendió iniciar la venta de los “cachitos” de lotería para rifar el costo del avión presidencial el mismo 9 de marzo.

Y acusó al movimiento de ser alentado por fuerzas conservadoras. Mientras sus acólitos intentaban desprestigiar el paro #9M en redes sociales.

Sin embargo, entre los simpatizantes del paro #9M están el Consejo Coordinador Empresarial, Concanaco y Coparmex. Los bancos Scotiabank, Citibanamex y HSBC. Las empresas Walmart, Televisa, Grupo Salinas, Herdez, Bimbo, Google México y Chedraui. El PAN, PRI y PRD.

En Coahuila, los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, la SEP estatal, la UAdeC, la UAAAN y el Ayuntamiento de Saltillo están con el paro nacional.

Empero, ¿dónde están las empresas, por ejemplo la Asociación de Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe, los Empresarios de la Región Sureste, GIS, Lala y Peñoles o las grandes cadenas comerciales como Soriana y Al Super; las instituciones educativas privadas como el Tec de Monterrey, la UANE y la UAL en Torreón; los clubes deportivos profesionales como los Saraperos y el Santos Laguna; los hospitales privados como La Concepción y Muguerza en Saltillo, y el Sanatorio Español y el Hospital Ángeles, en Torreón, y los 38 municipios restantes de nuestro estado?

¿Perderán –por unas monedas y/o un machismo recalcitrante– esta oportunidad histórica de ponerse al lado de nuestras mujeres y de su derecho a defender sus vidas y la supervivencia de todos nosotros como sociedad?

Esperemos que no.