ESTIMADA ANA:
Desde que recuerdo mi mamá siempre fue muy dominante conmigo, su carácter ha sido muy complicado y difícil porque tiene algunos problemas de salud, tanto físicos como mentales y además actúa con demasiada apatía.

Prácticamente me obligó a dejar de estudiar cuando iba a mitad de la carrera para comenzar a trabajar y poder ayudarla económicamente, está divorciada de mi papá y no había de dónde obtener ingresos, pues a causa de sus múltiples enfermedades, la despidieron de su trabajo.

Desde entonces entré en un círculo que parecía no tener fin: cada semana fumaba y tomaba en exceso, además de que comencé a rodearme de personas que eran una mala influencia. Así pasaron algunos años hasta que todos esos excesos me provocaron una fuerte depresión.

Con terapias y por supuesto medicamentos controlados, ansiolíticos y anti depresivos logré salir adelante. Logré incorporarme a un trabajo en relaciones públicas, algo que jamás hubiera imaginado poder hacer, pues mi carácter cambió tanto en aquellos años que me volví muy tímida, introvertida e insegura.

Ahora tengo casi 40 años y logré, hace algunos años independizarme de mi mamá, me di cuenta que estaba tocando fondo y desperté a la realidad.

En mi trabajo conocí a un hombre maravilloso que me ha apoyado muchísimo, nos casamos y ahora tenemos una pequeña hija. El problema que ahora tengo es que hubo reajustes en la empresa en la que trabajaba y me despidieron y ya son varios meses en que no consigo encontrar un nuevo empleo.

Hubo un pequeño trabajo hace un par de meses pero dos personas que estaban en puestos más arriba que yo, se dedicaron a molestarme e impedir que lograra mis objetivos y terminé por renunciar. No he dejado de buscar opciones, pero los horarios son terribles, es imposible que deje tantas horas a mi hija en una guardería, mi esposo trabaja prácticamente todo el día y obviamente, con mi mamá no cuento.

Noto que comencé a ser insegura y tímida, y lo compruebo en las entrevistas a las que he ido, veo que no les gusto a los entrevistadores y que todo empeora porque en la carrera en la que finalmente me gradué, no hay muchas oportunidades laborales. He hecho diplomados, cursos y talleres de todo tipo, pero veo que no sirven de nada. No sé como encontrar de nuevo el camino y animarme y salir adelante, no quiero caer en depresión de nuevo, pues ahora mis circunstancias y mi vida es otra, definitivamente no quiero de nuevo tomar antidepresivos para superarlo y no sé cómo hacerlo. Gracias.

MARÍA

ESTIMADA  MARÍA:
La vida te ha puesto algunas cosas complicadas y por las que has sufrido, pero mira, lee todo lo que me escribiste y comprueba que de todas has salido adelante: lograste superar los vicios, las malas compañías, conociste a un buen hombre con el que te casaste y ahora tienes un hijo, terminaste tu carrera profesional que un día abandonaste por las exigencias de tu mamá y has tenido empleos importantes que han servido para demostrarte a ti misma que eres capaz de todo.

Analiza todo eso, lo que has vivido y date cuenta que, a pesar de momentos de debilidad, has podido superar esas complicaciones, gracias a tu decisión y afán de lograrlo.

Y claro, es completamente normal que te sientas desesperada por no encontrar un trabajo, pero quizá no has pensado en la posibilidad de probar un tiempo en tu casa, cuidando a tu hija. Es probable que necesites una pausa de ese tipo, para que física y mentalmente te relajes y disfrutes el momento con ella y con tu esposo.

Considero que debes de dejar de preocuparte, mejor comienza a ocuparte y si decides seguir en la lucha por la búsqueda de un trabajo, valora la opción de hacerlo desde tu casa, hay empresas que sí permiten trabajar en línea, a distancia, quizá esa opción sea la mejor y así te dará la oportunidad de convivir, estar y atender mejor a tu hija.

ANA