Estas son algunas de las reacciones y actos posteriores a los mítines de Donald Trump, en el que sus simpatizantes, al escuchar su discurso discriminatorio, lanzaban palabras ofensivas e incluso agresiones físicas en contra de quienes se proclamaban en contra del magnate

Los mítines de Donald Trump fueron el recinto perfecto en el que algunos estadounidenses dejaban fluir su odio y racismo, sentimientos que mantenían incluso después de terminado el encuentro de Trump, originando peleas, provocando una ola de violencia

Lo único que ocasionaron las palabras del republicano frente a sus simpatizantes, fue generar más rechazo en contra de las minorías y de los grupos vulnerables. Era tal el nivel de odio que sus espectadores lograban captar, que incluso hubieron duros enfrentamientos físicos y verbales entre los “adoradores” del magnate, contra quienes acudían a sus mítines para llamarlo “Nazi”.

Tal fue el caso de una joven de 15 años que fue rociada con gas pimienta durante un evento de Donald Trump en Wisconsin, lugar en el que activistas a favor y en contra del empresario se enfrentaron.

La joven declaró a la policía que golpeó a un hombre que la estaba manoseando y entonces, el acompañante roció gas pimienta sobre el rostro de la chica, quien tuvo que ser trasladada a un hospital.

Otro claro ejemplo fue una concentración en Bloomington, Illinois, en el que Donald Trump lanzó consignas en contra de Barack Obama, acusándolo de haber dividido al País. “Fuck that nigger”, grita alguien de los simpatizantes. Minutos después, el candidato republicano señala a un grupo de opositores que se coló en su mítin, y pide a los agentes de seguridad que los mande al infierno de inmediato. Los asistentes enardecen, insultan, lanzan golpes, y escupen a los desertores de Trump.

Donald Trump por su parte, no hace más que defender a sus seguidores, diciendo que su gente es “fantástica”, y que lo que sus opositores hacen es provocarlos solamente para manchar su campaña.