El tenista le ha dado la vuelta al mundo con sus acciones

Rafael Nadal dejó a un lado el tenis para ayudar al pueblo de Mallorca por las inundaciones que afectaron a la ciudad. 

La catástrofe se vivió a unos pocos kilómetros del hogar del tenista y lo primero que hizo fue ofrecer las instalaciones de su academia para los vecinos que no podían regresar a sus casas.

Por la tarde fue a ayudar con sus propias manos a los damnificados, sin embargo no pudo pasar desapercibido y varios medios lo captaron en las labores de limpieza. 

Nadal llamó a la puerta de varias casas para ofrecer su ayuda y le dijo a la prensa que él había acudido como uno más y quería ser tratado como un voluntario más. 

En su academia, durmieron unas cincuenta personas que no pudieron regresar a casa. Un día después solamente fueron 10 familias.

Los damnificados por las inundaciones que sí se quedaron en las instalaciones del tenista recibieron un alojamiento completo gratuito. Como si estuvieran en un hotel de categoría, con todas las comidas incluidas. Además de esta ayuda, todo el personal y jugadores de la academia han realizado un minuto de silencio en memoria de las víctimas. 

La imagen de Nadal ayudando le ha dado la vuelta al mundo, dando una lección de humildad.